MANOSEADA POR UN TAXISTA.
Hola, me llamo Susana, ante todo gracias a todos los que me habéis leído, sobre todo aun más agradecida a aquellos que me habéis escrito. Agradezco de corazón, que os haya gustado e incluso que os haya sido tan placentero, como a mí relatarlos.
Ante todo me debo disculpar, pues no siempre puedo responder a todos los que me habéis mandado vuestro email, pero os aseguro que los leo con el mayor de las satisfacciones, y en la manera de lo posible os contestare. Pero lo más difícil es responderos por el Messenger, pues ante la cantidad de pestañas que delatan vuestra presencia. Llegando a veces hasta 150 pestañas aclamando mi presencia, llegándose incluso a colgarse el Messenger, por lo que desde aquí os doy las gracias y muchos mandos un beso muy tierno en esa parte de vuestro cuerpo que mas deseéis. Os recordaré que soy una ardiente chica del sur de Andalucía, de 23 años, morena, de ojos castaños, de 1.75m de altura, 90/59/88 aprox., y bisexual. Me considero una chica simpática, abierta, extrovertida, atractiva, inteligente, en otras palabras una sin vergüenza integral, muy buena gente, simpática y bastante loca... vamos una chica con la que se puede pasar un buen rato (joder, algo más de 15 minutos… bocazas absteneros).
Me gusta conocer gente, descubrir cosas nuevas, divertirme, lo típico de una chica de mi edad (tengo una manera especial de ver la vida creo, que os habéis dado cuenta). Me gusta salir, hacer locuras, aunque me sea difícil de reconocer que me gusta beber (joder, no soy alcohólica… pero debería de controlarme algo). Soy conciente que por mi forma de vestir, me hace ser más destacable para ser manoseada, aunque no soy ni fetichista, ni exhibicionista, simplemente me gusta vestir, de forma que realce mi cuerpo (joder, como decía mi abuelo tengo un cuerpo de perdición), me gusta que las partes mas sensuales de mi cuerpo sobre salgan, aunque a veces me digan que parezco un “zorrón”. Dicen que tengo un hermoso cuerpo (como decía mi difunto abuelo de pecado), me considero una mujer ardiente, de mente muy abierta, siempre deseosa de ampliar y probar nuevas experiencias. Me considero lo bastante joven como para disfrutar del sexo, de gozar de todas las diferentes formas y posturas, pues mi adicción me hace a veces a llegar tal punto, que incluso yo misma me ruborizo, y no os digo a vosotros.
No me considero una estrecha, pero me molesta muchísimo que me pidáis que conecte mi Cam… sin saber al menos si la tengo (ostias, salidos de mierda… os deberían de capar a todos). He de explicaros, que mis gustos en general, aunque lo niegue es la morbosidad de ser manoseada en publico, de sentirme acariciada, siempre que sean lugares públicos (coño, es tal la morbosidad, que es difícil describirla, pero os la intentare relatar). He mantenido relaciones con hombres maduros (joder, por que coño no van a disfrutar ellos también, es una sensación morbosa ser manoseada por viejos, no es vicio solo es puro morbo). Deberíais de aprender de ellos, pues muchos de ellos tienen la experiencia necesaria como para hacernos disfrutar. E incluso muchos de ellos, no tiene nada de envidiaros pues con semejantes maquinas nos hacen llegar, a diferentes tipos de satisfacciones y disfrute que a veces me hacen no solo perder el norte sino, el tiempo, pues algunos son verdaderos machos a la hora de dar placer.
No os ofendíais de la verdad, aunque os duela pero lo importante no es que la tengáis muy grande, sino que sepáis darnos satisfacción, Que nada mas salgáis de la cama, digamos hay va mi hombre. No siempre buscamos cantidad sino más bien calidad, que hoy día ya no os preocupáis de esos minutos preminilares que tanto deseamos, lo que deseamos es que disfrutemos… pero ambos, pues incluso después de habernos echo al menos llegar a dos hermosos y geniales orgasmo, lo que mas deseamos es que disfrutéis vosotros, nos gusta que os venga en un tiempo prudencial… y dentro de un preservativo (joder, que no queremos problemas dentro de unos 9 meses, y aun menos que nos peguéis algo raro). Lo que me he dado cuenta a veces, que no os dais cuenta de cuando nos viene, e incluso menos cuando los disimulamos. Muchos de vosotros pensáis, que entre vuestras manos tenéis la consola de la “Game” (joder, que somos personas), que ha veces nos tratáis peor que a un animal (ojo, no todos).
Demostrarnos que nos amáis, hacernos disfrutar y sonreír (coño, que estoy cansada). Cabrones, si tenéis más ternura con el puto móvil de las narices que con nosotras, y joder menos correr… que ni sois Fernando Alonso, ni nosotras somos Hamilton (Joder, haber si sois más sensibles). Bueno basta de tantas palabrerías, os voy a relataros mi nueva confesión, me ocurrió hace bastante tiempo, la verdad es una de la experiencia más inusual que me ha ocurrido, e incluso absurdas. A veces pienso que nunca llegó a ocurrirme, que posiblemente sea producto de mi imaginación, e incluso comentándolo a modo de sueño o fantasía entre mis amigas y algunas compañeras de trabajo (coño, eso si con cierta cautela que no parezca tan real), las cuales acaban riéndose de mi comentándome la gran fantasía que tengo o incluso la necesidad tan penosa y degrinante que tengo, comentándome que si tanto deseo sentirme degradada. Jode, la verdad de haberlo sabido…aunque la verdad imagine la situación, e incluso podría haberla evitado pues me resultó bastante bochornosa.
Aunque os debo confesar, que aunque la gran mayoría comento que no tenía esa clase de desviaciones ni en sueños, otras que en cambio me comento que a muchos les había pillado, mirándolas por el espejo retrovisor su entrepierna. Pero menos mal que en casa, cuando delante de mi PC suelo entrar en distintos foros , los cuales me dejaron bastante mas tranquila (www.hoymujer.com, www.ragazza.es, www.amigas.es, www.enfemenino.com, etc.), pues me comentaron que no piense que soy la única mujer, a la cual le ha ocurrido tal situación, por lo que la sensación de bicho raro que tenia se me fue desapareciendo, e incluso llegaron a comentarme que otras chicas no han tenido tanta suerte, pues esos sueños se les ha por desgracia realidad. De lo sucedido lo que más recuerdo fueron sus palabras, comentarios o reproches, pues aunque en su momento me resultaron de los mas ofensivo e incluso despreciable. Me comentó que fui yo, ya incluso en la forma de llamar su atención, quien motivo su conducta e incluso comento que mi forma de vestir tan provocativa e inapropiada para una chica de mi edad, de introducirme en su taxi enseñándole todo e imaginándose el resto, o incluso mi manera de hablar según el tan picara le había dado alas.
El muy cerdo no dejaba de comentarme, que desde que me monte en su taxi no había dejado ni un minuto de insinuarme, que le había puesto de tal manera que joder que no es de piedra, sino un ser humano. Que incluso llegué a tal límite por mi parte, que cuando ocurrió lo que ocurrió en ningún momento puse objeción alguna, ni proteste y mucho menos luche, sino mas bien todo lo contrario (joder, con el pedazo de cabron, que cantidad de lindezas, dejo caer en un momento). Os admito, que la verdad es que en aquel tiempo era muy ingenua para algunas cosas, sus comentarios aunque para nada eran ciertos me hizo dudar, pues es cierto que la manera en que fui vestida no era la apropiada y eso significaba un punto a su favor e incluso sus palabras me convencieron a mí (coño, en verdad dude que me pudieran creer, y con la edad que tenía como que tuve que aguantar y tragarlo todo, menos mal que al menos no me dejó secuela). Bueno comenzare a relataros mi confesión, cuando cumplí los 17 años no pude celebrarlo con mis amigas en ese momento, por que cayó entre semana con el pretextó perfecto para mi padre, para interponer primero los estudios a la celebración de mi cumpleaños.
Pasándome la mano un poco por intercesión de mi madre, por lo que al menos lo festejamos en plan familiar (joder, estaréis conmigo que no es lo mismo). Para mas inri, el muy cerdo apareció pasada la una en mi cuarto, dándome su regalo personal, entre los comentarios jocosos me prometió que el fin de semana era todo mió, que podría ir con mis amigas donde me apeteciera y podría llegar en la noche cuando quisiera, por lo que le deje muy a pesar mía que disfrutara. Bueno a lo largo de la semana hice planes para el sábado, pues como he comentado antes me prometió que podría hacer lo que me diera la gana, siempre que no diera la nota. Por fin llego el sábado, por la mañana había quedado con unas amigas para irnos de compra, en Amichi me compré una blusa blanca con encajes muy escotada, tanto que dejaba mi espalda casi desnuda por no deciros al completo, en H&M me compré una falda de a cuatros en roja o para ser exacta una mini falda, en Woman Secret algo de ropa interior ya sabéis (nada de tanga sino más bien braguitas tipo short y de encajes, y un sujetador con sujeción al cuello). En Calzedonia varias medias de ligas con encajes y calcetines o leotardos largos de esos que quedan justo por encima de las rodillas, y para finalizar en el Corte Inglés unos zapatos, bolso y algún que otro complemento.
Cuando llegué a casa estaba muerta, además necesitaba un baño sí era caliente, con un par de horas en aceite y sales aromáticas de baño mejor que mejor. De todas forma quedé con una amiga la cual me recogería sobre las 20.00 horas en mi casa, por lo que tendría tiempo para descansar, y para arreglarme. Por lo que después de comer y una buena siesta, tocó tiempo para poder arreglarme desde depilarme las piernas hasta casi depilarme mi pubis, me arreglé les uñas pues algo de manicura necesitaba para finalizar por pintármelas. Cuando me marché de casa por fin, mis padres en general me comentaron que tuviera cuidado, mi madre me dijo que iba demasiado provocativa pero que iba muy guapa, que me divirtiera. Mi padre como no en el, sus piropos no iban precisamente en esa dirección, pues incluso llego a comentarme que parecía una zorra (hijo de puta, siempre tan sutil). Hoy día aun recuerdo sus comentarios hacia mi, dejándome caer que para que buscar en la calle y pagar por el, cuando lo tiene en casa y gratis, acabando por comentarme que soy su putita. Continuo, nada mas aparecer Anabel, me despedí de mis padres en el transcurso del viaje no dejamos de adularnos mientras está conducía (joder, con la muy zorra aun iba mas provocativa que yo, comentaba que no quería perder tiempo en quitarse la ropa).
Os comento que una vez llegamos al restaurante, cenamos y fuimos la atención tanto de los camareros como de algunos clientes, e incluso os digo mas, nosotras mismas ensalzamos algunas situaciones bastantes comprometidas, como por ejemplo en la misma puerta de los servicios, una amiga y yo comenzamos a darnos una serie de piquitos con lengua y paramos por no echar más leña al fuego, pues la cosa se caldeaba. Nada más acabar de cenar nos dirigimos a la discoteca ADUANA actualmente llamado ADN, donde nos lo íbamos pasando de puta madre, enrollándonos con quien nos viniera en gana. Me lié con un chico el cual su afán eran mis pechos y sobre todo mi culo, y que nada mas entrar en un reservado para llamarlo de alguna manera, este manojo de nervio intento sacársela del pantalón, viniéndose todo y manchándome toda. Por lo que me eche a la pista de baile, entre cubatas me acerque a los aseos pues me picaban bastantes los ojos del humo del local, a modo de enjuagarme la cara, dándome cuenta de la hora que era, pues eran cerca de las 4.30 de la mañana, y aunque mi padre no me puso hora, tampoco quise jugar con mi suerte.
Recuerdo que comencé a buscar a mi amiga Anabel, la cual precisamente no estaba como para llevarme, no por que estuviera borracha sino por que estaba digamos con “la palanca de cambio”, por lo que tuve que buscar a otra amiga a ver si me pudiera acercar pero todas estaban en ese momento liadas, ya sea arriba o debajo de estos. Recuerdo que me aconsejaron el coger un taxi para volver, pues ante ninguna solución tuve que aceptar. Despidiéndome de las chicas salí por la puerta de la discoteca a la calle, donde observé a varios taxi optando por coger uno de ellos. Antes de poner este el coche en marcha me senté justo detrás del conductor, lo que rápidamente me comentó cambiar que me moviera de posición, pues me comentaba que era mas por mi seguridad que por la suya, pues no se fiaba ni de su madre por lo cual me moví hasta colocarme sentarme en medio del asiento, de está manera estaba más cerca ante una posible conversación, y me tenia bien vigilada sobre todo observándome por el espejo interior mi entrepierna. Inclinándome hacia delate le comente al taxista mi dirección, o sea la calle donde vivía en La Motilla (Joder, no os voy a mentar también la calle, no soy tan tonta aunque a veces lo parezca, además es la dirección familiar).
Recuerdo que nada mas poner el coche en marcha, puso también el contador conduciéndome hasta mi casa, estuve muy atenta por donde me llevaba a ver si este iba a ser un listillo, y me estuviera llevando por el camino mas largo de esta manera me sacaría mas dinero. Normalmente mi padre, esta ruta lo hace en 20 minutos aproximadamente (joder, no hay mas de 12 kilómetros). Me fije como continúo hacia el norte por la Avenida de la Raza hacia Calle del Corpus Christi, llegando a una rotonda, toma la primera salida en dirección a la Avenida de Molini le comente un camino opcional el cual me podría llevar mas rápido al cual me respondió de manera (joder, en plan ofendido por que mas mire por mi bolsillo, seguramente por que toque el suyo). Continúo girando a derecha en el Paseo de la Palmera, siguiendo por Avenida de Jerez hasta llegar a una nueva rotonda girando a la derecha en Avenida de Jerez/N-IV, continúa hacia N-IV pasando 2 rotondas más, en la última rotonda toma la segunda salida en dirección Avenida de la Motilla. Os digo la verdad, el muy cabron me llevo por el camino mas largo, aunque le comente en varias ocasiones que se había equivocado, me increpo que si yo sabia hacer mejor su trabajo, el cual llevaba 20 años ejerciéndolo, que vergüenza me hizo sentir.
Cuando me moví hacia un lado, no me di cuenta que parte de mi ya corta falda se me hacia subido, dejado ver parcialmente por no decir totalmente mis braguitas tipo short, es cual el muy cerdo no me quitaba ojo, creyendo por mi parte que en verdad miraba otra cosa, este no dejaba de comentarme lo guarra y putas que somos las chicas de hoy en día de mi edad, que nos abrimos de piernas ante cualquier tío solo por dinero. Aunque le comentaba que todas las chicas no somos a sin, el no dejaba hasta argumentando con escenas que salían en la misma televisión, sus comentarios. Comentándome que las chicas de su tiempo eran más recatadas, que nunca irían solas por las calles, por que según a su parecer eso solo lo hacen las putas, sus palabras e insinuaciones fueron pareciéndome de lo mas ofensivas. Comencé a sentirme incomoda ante tal sujeto, por que no dejaba de insultarme de forma indirecta en mi propia cara, hasta me comentó que sí podría moverme hasta situarme detrás del asiento del acompañante, una vez me haya subido la falda y haya cerrado mis piernas pues llevó al menos 20 minutos enseñándole mi entrepierna, provocando una situación difícil de sofocar (joder, que vergüenza me hizo sentir).
Joder me sentía de lo mas avergonzada por sus comentarios, no dejaba de decirme que ha estado deleitándole con tal panorama mientras con una de sus manos se frotaba por encima de su pantalón, que más le parece una insinuación por mi parte que otra cosa, acabando por reírse ante mi cara enrojecida que puse a sus palabras, comentándome que estaba bromeando. El sonido prominente de mi falta de batería, me hizo mirar en el interior de mi mini bolso, para no sólo mirar el móvil sino de pasó para coger el monedero e ir preparando el dinero, pues pensaba que cuanto ante bajara mejor que mejor. Observando lo poco su me quedaba, intranquila eché una ojeada al contador, viendo que no tenía mi siquiera para pagar la mitad del trayecto echo. La voz grave del taxista me sacó del trance que estaba, comentándome que era lo que me ocurría, la verdad no supe que decir y menos comentarle lo que me ocurría (coño, como para decirle que me había quedado sin dinero, sabiendo su reacción aun más por la manera que me hablo y trato previamente). Este hombre de aspecto corpulento, no de físico cachas sino todo lo contrario de grande y gordo (quizás por la cantidad de horas que se lleva sentado al volante), con papada en su garganta, casi calvo con cabellos blanquecino y despeinado, con gafas y con grandes manos con anchos dedos, le echo una edad de entre 50/55 años.
Bueno no se como lo adivino, quizás por la incesantes miradas que me echaba por el espejo interior, girando bruscamente y frenando en seco me pregunto dinero tenía (dios, trágame). Cuando le comenté lo que me quedaba, me dijo de todo menos bonita, y lo peor que me tuve que callar sin decir palabra alguna, pues en parte por que tenía razón y en parte por no ensalzar aún más la situación. Cuando parecía que se iba calmando después de haberle comentado que una vez me haya llevado a casa, no solo le pagaría sino hasta buena con propina. Este girándose en su propio asiento hacia atrás, de forma violenta y con mirada intimidatoria me comentó que no, pues estaba pensando en tres opciones que de alguna manera tenga algún benefició. Me comento la primera sería dar de nuevo la vuelta hasta conducirme donde me había recogido y dejarme allí…tras unos minutos de silencio me comento, que perdía el doble de dinero tanto en las carreras como en la gasolina. Que quien salía ganando era yo, y por la expresión de su cara y los movimientos de su cabeza, como que renuncio a esta opción.
Continuo comentándome su segunda opción, comentándome que me llevaría a alguna comisaría cercana, que tras la oportuna denuncia, me haría llamar a mis padres a modo que supiera la hija que tenían, que les contaría como llegué a insinuarme por no pagarle entre otras cosas aunque fuera mentira, para ver solo sus rostros, pero de nuevo tras unos minutos de silencio, me comento que aunque le satisfacía ver la cara de mis padres, perdía también dinero por lo con un leve movimiento de cabeza volvió a declinar la opción. Recuerdo que con rostro picaresco me comentaba la tercera opción, opinaba que era algo mas personal, iba en torno a un favor el cual no sólo me perdonaría el costo total del viaje, e incluso me dejaría en la puerta de mi casa. Al principio no supe que contestarle, pues ignoraba de que favor se trataba, cuando le comenté por el "favor" me respondió, que llevaba al menos dos meses sin haber tenido relación alguna, ni con su mujer y mucho menos con alguna chica de pago. Me comento que desde que se fijo en mi carita, se le había puesto tan dura que hasta le dolía (joder, que grosero), que pensara rapidito en mi decisión pues el contador corría, incesantemente me preguntaba por mi decisión (Joder, estáis conmigo que es una decisión difícil de tomar, y aún más tomarla a la ligera sobre todo por este viejo repugnante).
Con tono suave quise reprochar su decisión a la opción que debía de tomar, inclinándome a modo de coger mi bolso del suelo y ofrecerle la tarjeta de mi padre, con cierta sorpresa me fije que estaba fuera del coche abriendo precisamente la puerta trasera (joder, era increíble la agilidad de ese hombre con la con esa corpulencia). Me comentó que sólo me pedía una “limpieza de sable” (coño, no dejaba de repetir esa palabra, me tenía ya hasta los mismos ovarios), parecía de lo mas sencillo. Me comentaba, que no pretendía nada más de mí, que una vez haya acabado con mi cometido, esto solo habrá quedado como una anécdota que nadie más que nosotros sabremos. Mientras me lo comentaba no dejaba de tocársela, marcándose cada vez mas su bulto, el cual me tenía nerviosita. De nuevo insistió en su proposición, a lo que bajando la cabeza tuve que aceptar con cierta resignación. Recuerdo como nada más escuchar mis palabras, rápidamente se introdujo en el coche ante su volante, sin llegar a colocarse el cinturón de seguridad giro la llave, poniendo el coche en marcha, y de nuevo en la autopista para en no más de veinte metros, volvió a salir en la salida de servicio en dirección en dirección al Polígono Industrial la Palmera, metiéndose por una de sus calle la cual me fije que ponía calle de la palmerita, para de nuevo volver a girar a su izquierda cuyo cartel indicaba que era calle del palmito.
Os juro por Dios, que no pude reprimir mis lágrimas pues sabía que iba a hacer (joder, e intruso estaba hasta mellado el viejo, como esperaría este que se la hiciera como dios manda con semejante facha, ostias que más que excitarme se me quitan las ganas). Una vez detuvo el coche se bajo, para abrir la puerta trasera e introducirse en su interior, comentándome que valla poniéndome cómoda pues incluso podría estar en la misma posición un buen rato. Comenzando este a estirarse sobre el asiento estirándose hacia atrás, se abrió el cinturón, desaboto el botón del pantalón y se bajo la bragueta, para continuar por elevar levemente su trasero y bajarse los pantalones y calzoncillos hasta los tobillos. Joder, salio tal olor tan nauseabundo del interior de sus ropas, que hasta sentí ganas de vomitar (coño, no se que olor era eso que olía, quizás a orín de casi varios días), al tiempo que yo me tapaba la nariz el se sacaba de su interior su miembro semi erecto. Tras girarse en su rostro se reflejaba su sonrisa, me comentaba que cuando yo quisiera, podría comenzar pero me recomendaría que me pusiera lo mas cómoda posible, pues como me comento antes podría tardar un rato, en referencia hacia la chaqueta que llevaba pues me iba a molestar (joder, la verdad es que tenia razón), por lo que sin decir palabra alguna me quité la chaqueta, como pude más por el poco espacio que había.
Nada más verme el taxista dejó caer tal exclamación, que la verdad no supe como tomármela si como ofensa o como halago, comentándome como se me ocurría salir desnuda a la calle. Aunque después se retracto comentándome, que los mayores culpables son mis padres por permitirlo, por la educación que me dan, pues deberían de ser un ejemplo. Pero por otro lado los elogio por lo hermosa y bien echo que estaba. La verdad es que viendo ahora la blusa creo que no ha sido una buena idea, bajando la mirada observaba la blusa blanca decorada con encajes, con un escote de lo más sugerente, tanto que dejaba totalmente mi espalda desnuda al completo. Echando su brazo por detrás de mi espalda, comentó que menos palabrería que comenzará que iba a coger frío su miembro. Como explicaros lo que me corto al principio, cuando me iba inclinando sobre su entre pierna, a medida que me iba acercando a su miembro el olor tan nauseabundo que desprendía (joder, imaginaros las arcadas que sentí, y lo que tuve que aguantar por no vomitar).
Recuerdo que comenté algo referente a su falta de aseo, e incluso que me dejara algunas toallitas húmedas a modo de poder limpiarle, me comentó que era demasiado refinada, que se notaba que era una niña de buena familia, pero le gustaba pues le ponía aún más, pero que quizás era debido a la cantidad de horas sentado al volante hace incluso a veces que no tenga ni tiempo para poder orinar tranquilo. La verdad tras mostrarse comprensivo me dio un par de toallitas, las cuales las utilice para limpiar no sólo su miembro sino sus genitales, allí donde podía. Cuando me comento que si ya podría comenzar, fui dejándome caer poco a poco sobre sus piernas, de modo que la punta de su miembro chocara contra mis labios, a modo de llamar para poder entrar. Mientras fui acomodándome, colocando mi brazo izquierdo apoyándome como pude sobre el asiento, mientras con el brazo derecho extendido me apoyaba con la mano al suelo del coche (joder, que asco). Continuo poco a poco fui tragando, a medida que me iba inclinaba sobre su entre pierna, iba desapareciendo parte de su tronco. Hasta notar el peso de una de sus manos sobre mi nuca, presionando a modo de hacer fuerza, la otra el la poso sobre mis nalgas.
Rápidamente me incorpore, comentándole sus palabras referente a que sólo pretendía "una limpieza de sable", respondiéndome que aún no había comenzado por lo que había pensado que quizás necesitaba yo, una alguna manera de estimularme. Que de todas formas no hay nada de malo, en acariciarme las nalgas, quien sabe si al final me gusta…que además, dios me había dado el don de un cuerpo bonito, a lo que de nuevo y ante sus palabras tuve que tragar y ceder. Por lo que de nuevo comencé a intentar introducirme su miembro, no se por que causa me costaba más que antes, quizás la causa podría ser su grosor, que podría haberse excitado aún más endureciéndose, comencé de nuevo a notar la presión de su mano sobre mis cabellos, a modo como el mismo me explicaba me la debía de tragar en su totalidad, para poderlo satisfacer completamente. Por la falta de aire comencé a sentir arcadas, comentándome el taxista que ni se me ocurra vomitar sobre la tapicería del coche, pues me lo haría tragar en su totalidad. Joder que situación, comencé a abrir la boca como pude aún más, sintiendo dolor en las comisuras de mis labios. Notando como iba entrando, mientras me forzaba mientras comentaba que aguantara que faltara poco, sintiendo también la sequedad de mis labios al no podérmelos humedecer.
Sin poderlo evitar roce con los dientes la piel de su miembro, emitiendo está tal grito de dolor, que de forma casi salvaje golpeó con unas series de golpes mis nalgas. Entre balbuceos me iba disculpando, pidiéndole perdón, asegurándole que no volvería a pasar. Mientras notaba mi nalgas doloridas, e incluso por raro que parezca sentía mis braguitas húmedas, y os puedo asegurar que no me orine encima, ni tan siquiera cuando sentí temer por mi situación. Me comentó que tuviera cuidado, que me aconsejaba más atención admitiendo que quizás se había pasado a la hora reprenderme. Os debo de admitir que me costo bastante tragármela, pues al principio casi no me entraba en la boca, daba la sensación que cuanto más se excitaba más se ensanchaba, incluso os digo que llegó un momento que casi apenas pude respirar faltándome aire, quizás fuera por la incomodidad de la posición en la cual yo me encontraba o la suya, pero a veces por la manera en la cual respiraba, su pelvis se presionaba contra mi rostro tanto que me costaba hasta respirar, llegando a pensar por unos momentos que me iba a ahogar.
Pero no todo fueron momentos duros, pues había ciertos momentos casi de paradoja, en la cual sentía unas cosquillas en mi barbilla, producidas por sus vellos púdicos, haciéndome hasta reír. Os comentó, como al principio no me cabía en la boca, a modo de que me fuera entrando a modo hasta que me fuera adaptando, o mejor dicho que las comisuras de mis labios se fueran adaptando a su grosor, no sólo presionaba mi cabeza el muy cabron sino a veces agarrando de mis cabellos tiraba tan fuerte que hasta creí que me los arrancaría. Poco a poco comencé a cogerle el ritmo, o sea el tranquillo sacando su miembro de mi boca para que minutos después volviera a entrar.
A medida que me fui sintiendo más cómoda, comencé a ayudarme con una de mis manos, a modo de seguir sus precisas indicaciones, pues me indicó como podría facilitar mi labor para darle mayor satisfacción. Comencé a primero a manosear sus genitales pues eran como pelotas de pim pon en mi mano, continúe posando mi mano sobre la base de su tronco, sujetándosela suavemente mientras echaba una y otra vez su prepusicio de arriba hacia abajo, para continuar por recorrer a lo largo del tronco de su miembro con la punta de mi lengua, no sólo humedeciéndola sino tallándola con la punta de la lengua.
E incluso lamía sus marcadas venas, recorriéndolas desde la cabeza hasta la base de su miembro, lamiendo y chupando sus genitales. Mientras le escuchaba mascullar, comentándome que había notado lo rápido lo bien que se me daba la esgrima, entre otros sonados comentarios y jocosas carcajadas. El muy perdón, quizás llevado por la satisfacción, presionaba mi nuca con su mano tan fuerte que no podía coger aire a través de mi nariz, sintiendo al mismo tiempo golpear su miembro mis amígdalas, produciéndome arcadas e incluso tal cantidad de saliva que apenas pude tragar. Recuerdo que cerré mi boca, a modo que mis propios dientes marcaran sobre su miembro y este se diera cuenta de la situación (joder, si se dio cuenta), tras darse cuenta, y recuperar el aliento, volví a reanudar la “limpieza”. Aunque al principio me obligaba a chupársela, pero fui notando como la presión de sus manos fueron desapareciendo. Escuchaba al Taxista como gemid, más parecía un animal que un ser humano. Había comenzado hace mas de diez minutos a manosear mis nalgas, aunque recriminaba su manoseo, tanto verbalmente tras sacarme su miembro de la boca al cual no le gustaba nada, como echando una de mis manos hacia atrás (la derecha la cual la tenia mas libre), a modo de apartarla.
El taxista argumentaba que no era nada malo, además ha sido un momento llevado por la satisfacción, y que debía de hasta agradecida por que sólo había sido por encima de la falda en vez de por debajo, pues debía de tener mis inocentes nalgas más que duritas, sus comentarios al principio fueron a modo de quitarle importancia pero después fueron inapropiados. Pero lo que más me molestaba del muy cerdo, era que cuanto más se lo decía más insistía. Continuando con sus magreos por mis nalgas, ascendiendo sus manos por mí desnuda espalda al tiempo que me acariciaba estimulaba mis sentidos, hasta sentirlos llegar al inicio de mi cuello, sus caricias no solo me estremecían sino que lograra que se me pusiera mis vellos de punta, sintiendo una serie de escalofríos y de repelucos. No os puedo negar que no me gustara, pues visiblemente era evidente, tampoco podía permitir su magreó mas por que no pareciera una calentona, por lo que nuevamente eché mi brazo hacia atrás, intentando apartar su mano. Consiguiendo todo lo contrario, que me sujetará por mi muñeca con su mano izquierda, presionándomela nuevamente sobre mi cabeza, mientras sentía su fuerza al atragantarme con su miembro.
No os lo vais a creer, no se por que y aun menos como, pero me sentía nuevamente excitada, siendo dominada por este viejo taxista, y encima contra mi voluntad (joder, pues aunque pareciera todo lo contrario, debéis de saber que estaba coaccionada). Comencé nuevamente a sentir, como el muy hijo de puta pasaba las yemas de sus dedos, descendiéndola desde mi desnuda espalda, al tiempo que se me erizaba el vello hasta mi cintura. Recuerdo su risa jocosa cada vez que lo hacia, continuando con su mano derecha descendiéndola hacia mis nalgas y continuando hasta mis muslos, repitiendo esta acción una y otra vez. Aunque en cierto modo me sentía incómoda, mas por la posición que por los manoseos, le comenté que deseaba moverme pues me dolía el costado, el taxista me comentó que tuviera cuidado, no vaya a hacerme al final daño. Dejándome moverme, lo primero que hice fue ponerme derecha mientras me estiraba, echarme sobre el asiento. Quedando con el cuerpo tendido sobre el asiento, menos desde mis hombros que lo tenia sobre su entre pierna, y mis piernas las cuales las tuve que tener flexionada, con la mala fortuna que se me bajo la faldita, enseñándole mis braguitas tipo short que me compré en Woman Secret.
Cuando me di cuenta de la situación, no supe reaccionar, e incluso hubo unos segundos de silencio, llegue a pensar que erré en mi decisión al buscar mi comodidad. Pues creo que de forma inocente, le di pie a sus más oscuros deseos al quedar expuesta como un cochinillo en el matadero. Recuerdo como me comentó, que tal hecho era una clara insinuación, para comenzar a manosear mis nalgas. Sintiendo su mano masajeando mis nalgas, de arriba hacia abajo haciendo que se me subiera la falda hasta por encima de mis nalgas, recuerdo sus comentarios sobre el tipo de medias que llevaba, comentándome casi entre insultos lo que parecía. Sentía su mano magrear de forma incesante mis nalgas, sin importarle que llevara aún braguitas para continuar por descender por mis muslos al tiempo que los manoseaba, pues e incluso al sentir el tacto de esta en piel se me erizaba aun mas el solo notar los encajes rozar mis labios vaginales, me producía tal sensación que tuve un orgasmo. Cuando el muy cabron, introdujo su mano entre mis muslos noto cierta humedad en mis braguitas, jactándose nuevamente de mi, comentándome la caliente que soy e intruso lo zorrona, mucho de niñita inocente y después resulta que soy de lo más puta, que me corro con cualquier caricia.
Recuerdo cuando quise protestar, presionó fuertemente mi nuca a modo que ni llegara a separar mis labios de su carne. No pude luchar por que os recuerdo que aún me mantenía agarrada por mi muñeca sobre mi cabeza con su mano izquierda, y bastante tenía la derecha, pues me apoyaba mientras sujetaba su miembro a modo de no tragármela no en su totalidad. Comencé a sentirme asqueada al sentir como su mano, se introducía entre mis muslos, como me acariciaba a sus anchas desde mis nalgas hasta mis rodillas e intruso se paseaba entre mis orificios. Comencé a sentirme engañada, pues previamente solo deseaba una “limpieza de sable”, y ahora el muy cabron tenía en mente “enfundarla”, que aunque mi enfado aumentaba por otro lado mi excitación también. Quise protestar, de la única manera que podía murmurando, pues con semejante miembro en mi boca imposible emitir sonido legible alguno, notaba como posaba su mano sobre mis nalgas. Sus manoseos suaves fueron convirtiéndose en magreos, pellizcando mis glúteos con fuerza hasta hacerme con toda seguridad moratones. Notaba con cierta repugnancia como introducía con violencia su mano entre mis glúteos, presionando sus dedos e introduciendo mis braguitas por la unión de mis nalgas.
Continuando sin dejar de sentir sus dedos, ya no solo eran roces leves sobre mi pubis, sino de forma mas incesante presionar sobre mi orificio a modo de saca corcho, introduciéndome solo la yema de mi dedo para sacármelo de nuevo (coño, menos mal que en mi boca la tenia llena, pues me faltó poco por dejar soltar un quejido de gozo. Joder, sin poderlo evitar estaba gimiendo de placer). Pues he de reconocer que eso me gusto, aún más tuvo que notarlo el también pues continuo haciéndolo un par de veces más. Joder, imaginaros como introducía su ancha y áspera mano entre la unión de mis glúteos, tanto introdujo mis braguitas entro mis nalgas que hasta la sentí como en un momento me lo introducía en uno de mis orificios. Comenzando a manosear de forma ascendente su mano, haciéndome sentir tal placer que hasta me detuve mientras le proporcionaba tal placer, que fui sintiendo nuevamente el preludio de un nuevo orgasmo. Creo que poco le tuvo que importar, cuando el continuo dándome placer aún sabiendo que yo, ya ni se lo daba. En cuestión de minutos fue retirando su opresión sobre mi nuca, quedando hasta libre mi mano. Recuerdo como comenzó el a acariciar mis cabellos, notando como mi respiración acelerada, justificaba sus caricias.
Cuando llego el momento en el cual se iba a venir me aviso, comentándome casi a modo de ruego que desearía venirse dentro de mi boca pues le excitaba mucho, con gestos de mi cabeza me negué pues no quise tragarme su semen, por lo que tras notar como se le hinchaba su miembro, tan rápido como pude eche mi rostro hacia atrás, sacándome al tiempo su miembro del interior de mi boca, sin darme tiempo a retirarme del todo, pues sin poderlo evitar recibí de forma directa sobre mi rostro, su primera y abundante descarga de semen sintiéndola toda caliente y viscosa, la cual lleno en su totalidad mi cara, diluyendo hacia abajo e inevitablemente hasta mi boca, por lo que al final tuve que apartarla con la lengua llevarla hacia el interior de mi boca para al final probarla, el segundo chorro no tan abundante como el primero se estrello contra mis pechos diluyéndose por mi cuerpo, el resto de sus chorros ya ni siquiera importaba, pues al incorporarme llegue a sentirlos llegar hasta mi vientre. Al final cumplió con su palabra, me comento que no me penetraría que solo se trataba de una limpieza de sable y así fue, pero os aseguro que me dejo mas que satisfecha, no se como explicaros pero su manera de tocarme, la excitación que me hizo sentir quizás mas seria por el miedo a lo que me pudiera pasar mezclado por la satisfacción del momento…no se la verdad.
Bueno sigo, cumplió su palabra hasta en dejarme en la puerta de mi casa, eso si mientras conducía no pude evitar dejar de manosear su miembro, era como si estuviera prendida aun del momento o ese trauma que tanto escucho de las secuestrada. Lo cierto es que nada mas arrancar y no mas de cinco minutos, me incline de nuevo sobre sus piernas, de modo que no obstruyera ni molestara el cambio de marcha y tras sacar su miembro de su pantalón, comencé a juguetear con el metiéndomelo en la boca y sacándola (joder, obviamente no estaba erecta del todo, pero aun así permanecía lo bastante dura para chupársela un rato mas). Tras un rato recorriéndola con la punta de la lengua, metiéndomela en la boca incesantemente, duchándola con mi saliva para al final absorber mi saliva y dejársela seca, en eso estaba cuando casi con voz de pito me comentaba, que ya habíamos llegado (joder, que morbazo delante de mi casa). Ostias, no se que me ocurrió pero si me comporte como el quería, pues en vez de sacármela de la boca y marcharme hacia casa, continué hasta que se vino mientras el taxista se había girado de nuevo hacia mi, a modo de sentir de nuevo sus dedos perforándome mis orificios…si ambos, y comentándome lo que pagaría por penetrarme sobre todo mi culito, pues lo tenia muy durito y estrecho (coño, no se como me contuve en ese momento, hoy día lo hubiera pasado al asiento trasero y no hubiera dejado pasar la oportunidad).
Después de un rato, tras posar una de sus manos sobre mi nuca me comento que no aguantaba mas y que volvía a venirse, como ni hice gesto alguno, este entendió que dejaba que se corriera dentro de mi boca, y tras pegar un grito de satisfacción (joder, que me asusto pues ni me lo esperaba), al tiempo que se venia presiono fuertemente su mano a modo que me tragara en su totalidad sus líquidos, y posiblemente por si cambio de opinión. Bueno os debo admitir que esta ultima lecha, me agrado bastante tanto que tras incorporarme aun continuaba, con resto en mis labios y goteaba incluso por mi barbilla. Tras bajar del taxis, me despedí del taxista tras recibir una nalgada por su parte, me comento a ver si teníamos suerte en otra ocasión, y os digo que a hoy día no he tenido la suerte de volvérmelo a encontrar, no se la causa pero si el lee este pagina de relatos sabrá quien soy (y sino búscame por susanabix), por si quieres escribirme y poder quedar, quien sabe si podemos hacer algo más. Bueno me despido hasta una nueva confesión, besos donde queráis y me dejéis, pero siempre húmedos.
Bueno mi confesión ha llegado a su fin, intentare no tardar demasiado en mandaros mi próxima confesión, aunque el posible fallo en mi PC, el cual ha dejado casi k.o. mi disco duro, pues lo ha dejado el disco casi borrado, por lo que de nuevo debo de redactarlo, o sea copiarlo desde mi diario. Bueno ante todo, debo deciros referente a los comentarios de mi forma de explicaros mis historias. que si mi escritura, no esta bien redactada, que apenas es legible, que tiene dificultad a la hora de leer o incluso que da mal sentido, a la hora de explicar los placeres obtenidos o sentidos. Lo siento enormemente, pero intentare redactaros lo mejor que pueda mis experiencias, me cuesta a veces escribir todos mis sensaciones, pues el plasmarlas creo que es lo mas difícil. Espero que os haya gustado, si queréis que siga contaros me lo comentáis pues me gusta mucho recibir vuestros email. A aquellos que queráis contactar conmigo hacedlo a mí dirección de email: susanabix@hotmail.com. O si queréis pasaros por mi blogs, aunque se que no esta actualizado, si os muestro con varias fotos: susanabix-misconfidencias.blogspot.com
domingo, 1 de marzo de 2009
Un Mes Negro
Un Mes Negro
Hola, me llamo Susana, ante todo gracias a todos los que me habéis leído, sobre todo aun más agradecida a aquellos que me habéis escrito. Agradezco de corazón, que os haya gustado e incluso que os haya sido tan placentero, como a mí relatárosla.
Ante todo me debo disculpar, pues no siempre puedo responder a todos los que me habéis mandado vuestro email, pero os aseguro que los leo con el mayor de las satisfacciones y os contestare, en la manera de lo posible. También me debo disculpar, por todos aquellos que me quieren poner en contacto conmigo, sobre todo cuanto enciendo el Messenger, pero os comento que me es imposible contestar a todos, aun más cuando aumentan el número de pestañas elevándose.
Os recordaré que soy una ardiente chica del sur de Andalucía, de 23 años, morena, de ojos castaños, de 1.75m de altura, 90/59/88 aprox., y bisexual. Me considero una chica simpática, abierta (a veces muy abierta), extrovertida, atractiva, inteligente, en otras palabras una sin vergüenza integral, muy buena gente, simpática y bastante loca... vamos una chica con la que se puede pasar un buen rato (joder, algo más de 15 minutos…). Me gusta conocer gente, descubrir cosas nuevas, divertirme, lo típico de una chica de mi edad (tengo una manera especial de ver la vida). Me gusta salir, hacer locuras, aunque me sea difícil de reconocer que me gusta beber demasiado (joder, no soy alcohólica… pero debería controlarme). Si queréis saber mas de mi, al final de mi confesión os comento algo mas de mí.
Llevó un tiempo cansada de la monotonía, pues la experiencias que tengo son iguales o bastantes parecidas. Mis contactos diarios han sido o viejos verdes engrandecidos por poder no sólo acariciar un cuerpo joven sino hasta llegar a follarme hasta chicos prepotentes, de saber lo que necesito sin poder aguantar ni al menos 15 minutos (joder, todos sois iguales tanto largar que me vais a dejar satisfecha y luego nada de na). Hace unos días que llevaba comentando a mi chico el cambiar, pero ni caso, me comentaba que el estaba bastante bien como para cambiar, que eso es significado de madurez, que posiblemente sean mis hormonas o incluso posiblemente que vaya a tener la regla, la verdad el escucharlo me hizo pensarme mi relación con el, pues entre un cruce de comentarios y palabras malsonantes, comentamos que necesitaríamos algo de tiempo o mejor dicho espacio. Os debo reconocer que a veces mi temperamento me puede, pues cuando me dejó llevar por los nervios os admito que soy bastante bocazas, y después de 10 minutos de reflexión voy enfriándome.
Aunque la verdad os debo ser sincera quizás mi chico tuviera razón, pero tocó mi vena sensible y no pude callarme por lo que explote. Lo peor es que lo voy a echar de menos, sobre todo por las noches cuando me vaya a la cama a dormir, acostumbrada a que el haga que tenga sueño, que me haga vibrar hasta que me quedé dormida, o incluso peor el no tener que llevarme a la boca esa savia que tanto me gusta… su rico néctar caliente (mi Gressy… uummm). El sólo pensar que me voy a costar sola, sin que al menos me haya echo alcanzar tres orgasmo, me pongo enferma. Aunque lo cierto es que las últimas semanas me dejaba mas que a media (joder, insatisfecha es la palabra, el muy capullo echa la culpa al trabajo), no era muy normal en el aunque se que mantiene otras relaciones, pero es un pacto de mutuo acuerdo.
Recuerdo como cierto día me parece que fue una semana después de nuestra primera discusión sería, cuando llegué a mi casa tras cerrar la puerta tras de mí, escuché extraños sonidos provinentes del dormitorio y aun mas cuando vivo sola, me dirigí hacia mi dormitorio despacio y con cautela, llevándome la sorpresa al coger in fraganti a mi chico con una chica… follando en mi cama (me quedé mas que sorprendida… pues es mi cama), pero mi sorpresa fue en aumento al descubrir quien era la chica, pues de quién se trataba era mi propia sobrina (joder, eso sí que me asombro). Aunque no me debería de molestar, por la libertad que nos hemos dado ambos respecto al sexo, el cual somos libres de follar con quién queramos. La verdad pensé como decía mi sobrina todo queda en familia. Joder es que follan a diario, no es que me moleste que lo hagan, sino lo que me molesta es que lo hagan en mi cama.
Recuerdo que les comente que podríamos formar un trío, pero rechazaron mi propuesta e incluso cierta vez que estaban liados, me acerque y me echaron, no dejándome participar, ni aun quedándome en la misma habitación que ellos masturbándome. Pero lo más inrí, es que tengo que aguantar a mi sobrina, como le gusta contarme con pelos y señales lo que hacen, de cómo mi chico la penetra sin cansarse e incluso en cierta vez hasta sangro. Pero no he podido más y he dicho basta, los he mandando a la miérda, aunque me pese y me duela, aunque cada noche lloré por que no está a mi lado y no lo sienta cerca, cuando desee contarle como me ha ido el día y no pueda escucharme, pues eso es lo que más me gusta de el, que sabe escuchar y como me da buenos consejos como me indica el como y el por que, aunque a veces lo que le comenté sea una chorrada. Sobre todo cuando lo necesite en mi cama para calentarme con su cuerpo, cuando más lo voy a echar de menos será cuando quiera hacer el amor con el y no este.
Como voy a echarlo de menos, sobre todo el poder sentirlo dentro de mi, como me va a poder satisfacerme sí lo he echado de mi lado (el sólo pensar que está noche me acuesto sola me pongo mala), por que mi cama está vacía y fría, quizás por tonterías mías. Bueno continúo, como cada mañana cuando me desplazó hacia mi trabajo, como norma general siempre me cojo el mismo camino, pues a veces he cogido otras alternativas no saliéndome tan buena la idea. Por lo que suelo coger el mismo camino, con los mismos semáforos. En uno de ellos hay un chico de color (ostias, todos los semáforos hay al menos un chico de color), al cual conozco ya desde al menos dos años. Pues siempre me ofrece pañuelos de papel o un diario llamado la farola, y por un euro suelo comprar algunos o incluso se lo doy sin querer nada a cambio.
Aunque con el pasó del tiempo, hemos ido cogiendo confianza, pues como a todo el mundo da algo de conversación, conmigo suele durar más de 5 minutos, e incluso el tiempo que dura el semáforo en darnos paso. A medida que ha ido pasado el tiempo, he dejado que sus comentarios suban de tono, siendo ya no sólo picaresco sino incluso con cierta picardía en sus palabras, aunque en verdad el cachondeo es mutuo. A veces sus comentarios son respecto a mi forma de vestir, que le gusta o no la opinión de un hombre a veces es también buena, como voy maquillada, o incluso por mi expresión observa sí voy bien o voy triste, Samoa como el se llama en un momento de balón, le conté lo que me había pasado con mi chico el cual entre sus palabras de consolación, se ofreció a consolarme sino tenía pretendientes, la verdad sus palabras en ese momento me vinieron muy bien. Aunque me cae bastante bien, nunca se me ha pasado por la cabeza llevar un chico de esto a casa, pues quién sabe lo que podría hacer… bueno sí lo se, pero normalmente eso sólo me ocurren en mis fantasías.
De todas forma, en el caso que me maltrate para robarme o quién sabe sí incluso algo peor (dios, hazlo ya), siempre está el caso que me pueda pegar alguna enfermedad venérea, infección contagiosa o enfermedad sexual. Pero mi frustración iba en aumento, pues tuve un fin de semana de lo más decepcionante. Coño, con deciros que me comenzó a irme mal desde el mismo viernes, nada mas salir de la oficina, me dirigí donde había quedado con un chico por el Messenger, el cual ni apareció. Por lo que pasado una hora más o menos de espera, me marche dando vueltas por la zona, a ver que me podría salir, teniendo mas o menos suerte al salirme un segundo chico, el cual este no sólo me babeo, sino nada más sacársela del interior de su pantalón se vino (coño, seamos justa, no se quién estaba más nerviosa, el por la ocasión o yo por desesperada). Bueno continuo… nada más darle un par de achuchones se vino, si… el muy cerdo se corrió, dejándome toda manchada de sus líquidos, y lo peor de todo que aún estaba más caliente que antes.
Sigo, el sábado nada de nada, joder era increíble como si tuviera un letrero en la frente el cual pusiera “prohibido follar”, pero para mas inrí fue que quería quedar al menos con un chico, para que me acompañara a ir al club de intercambio, pero ni por esa, como que al final me quede en casa viendo una película porno mientras me masturbaba era patético. El domingo para que contaros, sólo con deciros que llegué a pensar e incluso en hacerlo con mi padre, pero el muy cabron por un día que soy yo quién quiere y estaba dispuesta… estaba enfermo (Joder, aunque lo parezca no soy una ninfomána, pero llevó demasiado tiempo a pan y agua. Coño, que me han acostumbrado bastante mal, lo reconozco), ya hace mucho tiempo que no me han introducido nada… Joder que mal suena. Por fin lunes, cuando nada mas levantarme me duche, mientras desayunaba pensaba en que ponerme… vestiría de forma llamativa, pues estaba deseosa de enrollarme con quién sea, sin importarme como fuera mientras pudiera satisfacerme.
Por lo que me situé delante del armario, observando que ponerme dejando caer sobre la cama las posibles prendas, cuando acabe de vestirme más parecía que salía de cacería un sábado noche que a trabajar un lunes. Pues imaginaros la facha que tenía, me puse una mini falda de color negra tableada, un camisa blanca de cuello redondo, una chaqueta de cuadros blanco y negro, con un gran cinturón rojo encima de esta ceñida a la cintura, de ropa interior unas braguitas blancas de encajes, un sujetador blanco sin tirantas de media copa y apertura delantera, y para finalizar unas medias negras de blonda tipo ligas con encajes y encima de estas unos pantys tipo leotardos hasta por encima de las rodillas de color rojo, y para finalizar unas botas negras de cuero. Nada más coger las llaves del coche, me monte y salí del garaje en dirección a la oficina, no llevaría no más de cinco minutos cuando se me vino a la cabeza, la última vez que estuve follando con mi chico (joder, sin haberlo planeado hicimos una serie de locuras, que mi tan siquiera lo hubiéramos pensado). Además con tal facha me sentía una pervertida, una calientapolla en busca precisamente de eso.
Comencé a calentarme de tal manera, que aparte varias veces mi mano derecha del volante, dirigiéndola hacia mi entrepierna, alternándola con la palanca de cambios mientras conducía. No pude negarme a sentir el tacto de mis manos acariciar mis muslos, llegando un momento a deslizarla por mi muslo hacia mi pubis, sintiendo ya cierta humedad en mis braguitas. Comencé primero a pasarme las yemas de mis dedos sobre la tela de mis braguitas, notando no solo mis vellos como se me erizaban, sino como acaricio levemente mi vulva, sintiendo hasta escalofríos (joder, como hecho de menos un hombre). Continúo que me pierdo, continué frotando con varios de mis dedos, sintiéndome perdida ya la apertura de mis labios vaginales, para continuar por meter varios de mis calientes dedos por el borde de mis braguitas, hasta notar claramente mis vellos ocultando mi hinchada vulva. Comencé a masturbarme de manera que pudiera calmarme, al menos hasta que pudiera llegar a la oficina, pues luego ya acabaría en los aseos, con el escalimetro.
Sin darme cuenta que ya estaba detenida en el semáforo, pues como una autómata me había parado al ver el semáforo en rojo. Cuando unos golpes en la ventanilla me sacó de mis placenteros pensamientos, por no deciros que avergonzada saque de entre mis muslos mi mano, los cuales aun dos de mis dedos permanecían húmedos y calientes. Al levantar mi vista, me di cuenta que era el chico de color, que vende los pañuelos de papel, el cual observaba asombrado la escena, comentándome este al bajar yo parte de mi ventanilla, que estaba libre y sin ningún tipo de plan para a lo largo del día, pues siempre que yo quisiera podría hacer lo que quisiera con el. Mientras el muy cerdo por no deciros privilegiado, pues se restregaba contra parte del cristal de la ventanilla, el mas que llamativo bulto de su entre pierna. De nuevo me comentó que tenía una manguera lista para poder apagar cualquier fuego, eso siempre que yo lo deseará y estuviera dispuesta, nada mas comentarme esto comenzó a restregar de nuevo su bulto por la ventanilla, asombrada me quede al ver como ese objeto iba creciendo (joder, observaba como ese monstruo iba cogiendo forma…Dios, la boca se me humedecía por no deciros otra cosa).
No se como pude permitir aquello, como deje que me convenciera, quizás su manera de decírmelo o que me sentía tan excitada y caliente que me pudo. La verdad no se que coño se me pasó por la cabeza en ese momento, sobre todo cuando me pidió que pusiera las luces de emergencia, que bajara la ventanilla totalmente, que iba a introducir su brazo hasta sentir con su mano lo caliente que estaba, que quería sentir entre sus dedos mi humedad. Os admito que dude unos minutos, algo obvio pues una situación como aquella no te ocurre todos los días, además no me dejó meter mano tan fácilmente aunque lo parezca lo contrario, pues suelo escoger normalmente al hombre. Pero quizás fuera ese momento de debilidad, o que por otro lado deseaba sentir ese momento de morbo y excitación, o lo más posible que estaba desesperada por encontrar algo. Que me pareció intruso para mi misma que aquello estuviera pasando, lo que hice a continuación fue pulsar el botón de bajada de la ventanilla, observando como una estatua ese chico allí mismo aun lado de la carretera, al lado de la calzada y al paso de la gente.
Deje que este hombretón, introdujera su largo brazo negro dentro de mi coche, al tiempo que este me miraba con una amplia sonrisa en su rostro, sintiendo como el peso de su mano se posaba sobre mis muslos, para dejarla deslizar entre mis muslos hacia mi entre pierna, creí que directamente la introduciría hacia mi pubis, pero me equivoque pues comenzó a deslizarla por mi muslo dirección hacia mis rodillas, topándose con el bordado de mis medias y ascender de nuevo hasta mi ingle. Cuando por fin descendió su mano entre mis muslos, sentí como pasaba las yemas de sus dedos rozando la tela de mis braguitas, sobre los vellos de mi pubis casi me viene en ese momento. Dios, como explicaros lo que sentí cuando esos gruesos dedos rozaban con fuerza sobre mi pubis, quise morirme cuando esos dedos mas que presionar creí que se me introdujeria dentro de mi vagina, con braguita y todo el muy cabron. Quise comentarle que deseaba desistir en mi acción, pues sabia que aquello era un error… sobre todo el dejarle hacer, rápidamente le comente sin mucha convicción que me había precipitado, que me había dejado llevar por la calentura… por la excitación, excusándome pidiéndole disculpas por las molestias.
Al tiempo que con mi mano quise apartar su fuerte brazo… sin mucha fuerza certeza por mi parte, pues lo reconozco la inseguridad que mostraba era aparente (coño, dudaba… era un momento de debilidad). Cuando comenzó a deslizar sus dedos de arriba hacia abajo al tiempo que masajeaba mis labios vaginales, la presión de mi mano sobre su brazo fue disminuyendo a medida que me sentía mas extasiada, hasta apartarla por completo dejándole hacer. Joder, como explicaros lo que me hizo sentir en esos momentos, aun mas al notar sus dedos juguetear con mi vulva. Comenzó primero a frotar sobre mis mojadas braguitas a lo largo de mis labios vaginales, para continuar al tiempo que echaba hacia un lado la tela de mis braguitas, por introducir sus dedos notándolos con descaros sobre mi orificio vaginal. Tuve que morderme los labios rápidamente, pues solté varios gemidos que intruso varios transeúntes miraron hacia donde yo estaba, que bochorno estaba pasando, al tiempo que le solté en voz baja algunas comentarios y sonidos de satisfacción. Pero lo mejor estaba por venir, pues como explicaros lo que sentí, al notar como unos de sus dedos mientras frotaba en círculos sobre mi vulva, sintiendo como otro de sus dedos comenzaba a presionar mi encharcada vagina (claramente reconocible ese dedo corazón, tan largo como grueso).
El muy cabron no tenía prisa penetrándome con su dedo muy despacio, hasta sentir como el cielo se me habría después de introducírmelo varias veces, el cual solo me introducía hasta la mitad para que en un momento dado, sin previo aviso me lo introdujo entero hasta sentir su duro nudillo atravesar mi labios inferiores, el cual me provoco como consecuencia de tal penetración, el arrancarme mí primer orgasmo… entre suspiros y murmullos de satisfacción (Dios, mas parecía una gata en celo que una perra caliente, pero como explicaros lo que me hizo sentir). Joder, cuando mejor lo estaba sonó el puto móvil, el cual me hizo despertarme de este maravilloso letargo de placer, por lo que divise el reloj del coche dándome cuenta la hora que era, le comenté entre excusas que debía de irme a trabajar que intruso ya iba tarde. Recuerdo que me comentaba que sí le iba a dejar en ese estado, mientras se señalaba con sus manos un inmenso bulto que marcaba en su pantalón azul de deporte, que me asuste con solo pensar en su tamaño, al tiempo que lo frotaba contra la ventanilla intentaba persuadirme a modo de que me quedara. Pero joder yo estaba aún peor de lo que estaba, aunque me había provocado con sólo sus dedos un inmenso orgasmo, imaginaros lo malita que estaba y lo peor que me sentía mal, al dejarlo en ese estado.
Bueno continuo, observando este que al final me marcharía, fue sacando su brazo del interior del coche, mientras me excusaba no quise mirarle a la cara por vergüenza, cuando me di cuenta del semáforo pues aproveche el cambio de luz de paso, dejándolo allí de nuevo de pie vendiendo sus pañuelos de papel. Dirigiéndome hacia la oficina, recordé en ese momento lo que en cierta ocasión me comentó un compañero, referente a que sí en algún momento necesitará un sitio donde estar a solas con alguien y sobre todo en intimidad 100x100, me fuera al aparcamiento subterráneo de la planta menos dos, al fondo hacia la zona de los juzgados. La verdad sí antes hice una locura con el chico de color del semáforo, ahora estaba pensando hacer otra pero está seria aun peor. Sin pensármelo dos veces cogí el móvil, tras marcar el número de la centralita de la oficina, me pasaron con una compañera la cual le comenté que no me sentía nada bien, que tenía ganstronteritis con vómitos, fiebre e incluso diarrea, por lo que me quedaría en casa ante los oportunos consejos de está, de que tomé una cosa u otra. Nada más colgarla, aprovechando que estaba dentro de la rotonda, gire el volante a modo de dirigirme de nuevo hacia el semáforo, en busca del chico.
Cuando estuve a pocos metros de el, le pite en varias ocasiones a modo de llamar su atención, cuando por fin me vio tras hacerle algunas señas, el chico en un par de zancadas estuvo en mi coche (joder, con el Carl Lewis de las narices). Tras comentarle que subiera dentro del coche, nos pusimos en dirección hacia el aparcamiento de mi oficina, mientras comenzó a introducir su mano a mis muslos, no dejaba de acariciármelos subiendo hasta rozar mis braguitas. Una vez en el interior del estacionamiento, busqué el lugar indicado por mi compañero, que tras encontrarlo estacione el coche de manera de ocultarlo lo más posible. Nada más parar el coche, apague el motor y girándome hacia el chico apenas me dio tiempo para mas, pues este se abalanzó hacia mí… en busca de mis labios, dándome tales besos que me hizo notar su lengua en mis amígdalas, mientras sus manos una estaba en mi cuello y lo otra ya estaban magreando mis pechos sobre la camisa.
Comencé por quitarme mi gran cinturón rojo, continuando por despojarme de la chaqueta al tiempo que le comente que me ayudara, en vez de eso comenzó a desabrocharme los botones de la camisa, el cual con gran habilidad los abrió todos dejando mi sujetador a la vista, introduciendo sus brazos alrededor de mi cuerpo en busca de hacer soltar el broche, comentándole al tiempo que lo solté que era de apertura delantera, dejándolo caer sobre mi cintura. Recuerdo que cuando comenzó a chupar mis pechos mientras los sujetaba con sus manos, dirigió su larga y enrojecida lengua a lamer mis pechos, y a mordisquear mis pezones hasta endurecerlo de tal manera, que me dolían de lo empitonados que me los había dejado, pellizcándomelos al mismo tiempo. Apartándolo un poco le comente, que deberíamos de pasarnos al asiento trasero para estar más cómodos, no hizo falta repetírselo dos veces pues salio rápidamente del coche, saliendo yo para meterme primero dentro, le comente de nuevo que debería de despojarse de alguna prenda mas por la incomodidad de quitárselo dentro, cuando delante mía se quito no solo de la chaqueta del chándal sino también del pantalón, me quede pasmada al ver el cacho de manguera que marcaba dentro de esos ajustados bóxer.
Nada más sentarnos detrás, me gire hacia el chico lanzándonos de nuevo a besarnos, sus manos de nuevo a mis pechos, yo la verdad con lo lanzada que soy no supe que hacer, que tras darse cuenta a modo de motivarme y que contribuyera, retiro su mano de mi cuello dirigiéndola hasta mi mano, que tras sujetarla la llevó hacia su miembro, al principio fui con cautela pues mas parecía una serpiente, para continuar con decisión sujetándola, pues deseaba ver y probar ese armamento. Comencé a introducir mi mano dentro de su bóxer, con la intención de cogersela y comenzar a masturbarla, pero me fue imposible sacársela más por la presión de sus calzoncillos que por mi torpeza. Nada mas sacársela por fin, estuve mirándola varios minutos a modo de creerme lo que estaba viendo. Mientras el, de momento se saciaba con mis pechos, pues era increíble como su lengua de un sólo lenguetazo, recorría en toda su totalidad mis senos.
Mientras con una de sus grandes manos, me la sujetaba a modo que no se le escapara, dirigiendo su boca al tiempo que sacaba su larga lengua, lamía mi pecho y succionaba mis pezones hasta notar de nuevo el preludio de un orgasmo. Quizás era mi estado, el cual estaba demasiado sensible. A medida que nos masturbábamos fui quedándome con menos ropa, no os imaginéis que me desnudo sino todo lo contrario, la camisa me la abrió desabotonando mis botones, el sujetador abierto, la falda subida a la altura de mi cintura. Me comentó que deseaba que me la tragara, la verdad ante semejante artilugio dude que eso me entrara en la boca, pero probamos colocándonos en el asiento trasero, primero yo y luego el al tiempo que se bajaba los pantalones y los bóxer, comenzó con una de sus manos a estirársela como sí no la tuviera lo bastante grande.
Cuando fui inclinándome ante su miembro, comencé primero a darle pequeñas lengüeteadas sobre su cabezona enrojecida, para continuar a hacérsela por todo su tronco hasta llegar a sus testículos, me asombre que tenía sus genitales depilados o acaso es que ellos no les salen pelos. Mientras el se había girado de modo que sus brazos llegaban perfectamente a mis nalgas, y sus manos a mis húmedos orificios, comenzó primero a manosear mis glúteos, para continuar por recorrer mi ingle desde mi orificio anal lista el vaginal, comenzando a frotar sobre mis labios vaginales, al tiempo que con su otra mano humedecía mi orificio anal, comenzando al tiempo que me introducía uno de sus dedos, a pasar sus dedos en círculos sobre mi vagina.
Recuerdo con satisfacción, como se recreaba en jugueteaba con mis agujeros, con ambos al mismo tiempo con mi orificio vaginal y mi orificio anal, era increíble como este chico me trabajaba, eso si yo no dejaba de masturbarle. Cociéndome con su gran mano por la nuca fue retirándome de su miembro, al tiempo que colocando sus manos sobre mi cintura a modo de levantarme y posarme sobre el, colocando mis rodillas sobre el asiento. Fui sintiendo como pasaba una de sus manos por mis orificios, acto seguido tomando su miembro lo repitió, pasándome ahora su endurecida cabezota por mis orificios, apto seguido me comento que me iba a penetrar. Coño, siendo otro no hacia falta que me avisara pero siendo el mejor avisar, sentí como la punta de su miembro colocarse sobre la entrada de mi vagina, para comenzar a presionar. Como deciros lo que sentí, como ese pedazo de polla fue introduciéndose poco a poco hasta que la tuve dentro de mí.
Creí que era un pulpo, pues mientras su miembro me penetraba al mismo tiempo que frotaba mi vulva, o intruso manoseaba mis pechos. El marcaba el ritmo pues sabia que en ese momento era suya, aceleraba sintiendo como golpeaba mi útero aunque más creí que se me introduciría dentro, para minutos después paraba el ritmo siendo las embestidas más lentas. Era mi primera vez con el, no significa que fuera la primera vez que lo hacia con un hombre de color, pues ya los había probado antes y continuare haciéndolo, pero nadie la tenia como el pues con sus 26 cm., me tenia empalada completamente. Estaba llevándome a sensaciones de satisfacción total, no se cuantos orgasmo obtuve, llego un momento que me comento que me masturbara yo misma, mientras el me penetraba (joder, no hizo falta que me lo dijera dos veces), pues lo que mas deseaba que se viniera, quería sentir su leche dentro de mi. Continuo pues, mientras me penetraba acelerando cada vez mas el ritmo, había comenzado a introducirme uno de sus dedos por mi orificio anal, sintiendo como era doblemente insertada, sintiendo como se le hinchaban las venas de su miembro señal que se iba a venir. Cuando por fin se vino, dios cuanta leche soltaba el muy cerdo, no solo se vino dentro sino cuando la saco aun soltaba, llenándome mi pubis, mi vientre y manchando el coche.
Saliendo del coche comenzó a vestirse sin haberse al menos limpiado, cogiendo unas toallitas húmedas le ofrecí algunas, a modo de que pudiera asearse al menos, recuerdo que cuando recogí mis braguitas del suelo para ponérmela, se acerco a mi el chico pegándose de nuevo por detrás, sintiendo su miembro de nuevo en plena forma en mis nalgas. Girándome con rapidez, observe como su miembro de nuevo la tenia tiesa, aun sin haber pasado ni diez minutos. Os admito que me costo detenerlo mas por como estaba, pues el muy hijo de puta estaba de nuevo listo y quería continuar, pero entro en razones mas por mi que por el. Pero en parte fue gracias a unos ruidos los cuales habíamos escuchado, mas la en verdad por que no queríamos problemas, pues había mentido referente a mis estado. Me marche hacia mi casa de momento iba bastante satisfecha, y con la promesa de volverlo a repetir cuando yo quisiera (la verdad, el no tener a mí chico lo facilitaría). Bueno hasta otra, pues el mes fue muy largo, duro y muy negro…
Bueno ante todo, debo deciros referente a los comentarios de mi forma de explicaros mis historias. que si mi escritura, no esta bien redactada, que apenas es legible, que tiene dificultad a la hora de leer o incluso que da mal sentido, a la hora de explicar los placeres obtenidos o sentidos. Lo siento enormemente, pero intentare redactaros lo mejor que pueda mis experiencias, me cuesta a veces escribir todos mis sensaciones, pues el plasmarlas creo que es lo mas difícil. Espero que os haya gustado, si queréis que siga contaros me lo comentáis pues me gusta mucho recibir vuestros email. A aquellos que queráis contactar conmigo hacedlo a mí dirección de email susanabix@hotmail.com.
O si queréis pasaros por mi blogs, aunque se que no esta actualizado, si os muestro con varias fotos susanabix-misconfidencias.blogspot.com
Hola, me llamo Susana, ante todo gracias a todos los que me habéis leído, sobre todo aun más agradecida a aquellos que me habéis escrito. Agradezco de corazón, que os haya gustado e incluso que os haya sido tan placentero, como a mí relatárosla.
Ante todo me debo disculpar, pues no siempre puedo responder a todos los que me habéis mandado vuestro email, pero os aseguro que los leo con el mayor de las satisfacciones y os contestare, en la manera de lo posible. También me debo disculpar, por todos aquellos que me quieren poner en contacto conmigo, sobre todo cuanto enciendo el Messenger, pero os comento que me es imposible contestar a todos, aun más cuando aumentan el número de pestañas elevándose.
Os recordaré que soy una ardiente chica del sur de Andalucía, de 23 años, morena, de ojos castaños, de 1.75m de altura, 90/59/88 aprox., y bisexual. Me considero una chica simpática, abierta (a veces muy abierta), extrovertida, atractiva, inteligente, en otras palabras una sin vergüenza integral, muy buena gente, simpática y bastante loca... vamos una chica con la que se puede pasar un buen rato (joder, algo más de 15 minutos…). Me gusta conocer gente, descubrir cosas nuevas, divertirme, lo típico de una chica de mi edad (tengo una manera especial de ver la vida). Me gusta salir, hacer locuras, aunque me sea difícil de reconocer que me gusta beber demasiado (joder, no soy alcohólica… pero debería controlarme). Si queréis saber mas de mi, al final de mi confesión os comento algo mas de mí.
Llevó un tiempo cansada de la monotonía, pues la experiencias que tengo son iguales o bastantes parecidas. Mis contactos diarios han sido o viejos verdes engrandecidos por poder no sólo acariciar un cuerpo joven sino hasta llegar a follarme hasta chicos prepotentes, de saber lo que necesito sin poder aguantar ni al menos 15 minutos (joder, todos sois iguales tanto largar que me vais a dejar satisfecha y luego nada de na). Hace unos días que llevaba comentando a mi chico el cambiar, pero ni caso, me comentaba que el estaba bastante bien como para cambiar, que eso es significado de madurez, que posiblemente sean mis hormonas o incluso posiblemente que vaya a tener la regla, la verdad el escucharlo me hizo pensarme mi relación con el, pues entre un cruce de comentarios y palabras malsonantes, comentamos que necesitaríamos algo de tiempo o mejor dicho espacio. Os debo reconocer que a veces mi temperamento me puede, pues cuando me dejó llevar por los nervios os admito que soy bastante bocazas, y después de 10 minutos de reflexión voy enfriándome.
Aunque la verdad os debo ser sincera quizás mi chico tuviera razón, pero tocó mi vena sensible y no pude callarme por lo que explote. Lo peor es que lo voy a echar de menos, sobre todo por las noches cuando me vaya a la cama a dormir, acostumbrada a que el haga que tenga sueño, que me haga vibrar hasta que me quedé dormida, o incluso peor el no tener que llevarme a la boca esa savia que tanto me gusta… su rico néctar caliente (mi Gressy… uummm). El sólo pensar que me voy a costar sola, sin que al menos me haya echo alcanzar tres orgasmo, me pongo enferma. Aunque lo cierto es que las últimas semanas me dejaba mas que a media (joder, insatisfecha es la palabra, el muy capullo echa la culpa al trabajo), no era muy normal en el aunque se que mantiene otras relaciones, pero es un pacto de mutuo acuerdo.
Recuerdo como cierto día me parece que fue una semana después de nuestra primera discusión sería, cuando llegué a mi casa tras cerrar la puerta tras de mí, escuché extraños sonidos provinentes del dormitorio y aun mas cuando vivo sola, me dirigí hacia mi dormitorio despacio y con cautela, llevándome la sorpresa al coger in fraganti a mi chico con una chica… follando en mi cama (me quedé mas que sorprendida… pues es mi cama), pero mi sorpresa fue en aumento al descubrir quien era la chica, pues de quién se trataba era mi propia sobrina (joder, eso sí que me asombro). Aunque no me debería de molestar, por la libertad que nos hemos dado ambos respecto al sexo, el cual somos libres de follar con quién queramos. La verdad pensé como decía mi sobrina todo queda en familia. Joder es que follan a diario, no es que me moleste que lo hagan, sino lo que me molesta es que lo hagan en mi cama.
Recuerdo que les comente que podríamos formar un trío, pero rechazaron mi propuesta e incluso cierta vez que estaban liados, me acerque y me echaron, no dejándome participar, ni aun quedándome en la misma habitación que ellos masturbándome. Pero lo más inrí, es que tengo que aguantar a mi sobrina, como le gusta contarme con pelos y señales lo que hacen, de cómo mi chico la penetra sin cansarse e incluso en cierta vez hasta sangro. Pero no he podido más y he dicho basta, los he mandando a la miérda, aunque me pese y me duela, aunque cada noche lloré por que no está a mi lado y no lo sienta cerca, cuando desee contarle como me ha ido el día y no pueda escucharme, pues eso es lo que más me gusta de el, que sabe escuchar y como me da buenos consejos como me indica el como y el por que, aunque a veces lo que le comenté sea una chorrada. Sobre todo cuando lo necesite en mi cama para calentarme con su cuerpo, cuando más lo voy a echar de menos será cuando quiera hacer el amor con el y no este.
Como voy a echarlo de menos, sobre todo el poder sentirlo dentro de mi, como me va a poder satisfacerme sí lo he echado de mi lado (el sólo pensar que está noche me acuesto sola me pongo mala), por que mi cama está vacía y fría, quizás por tonterías mías. Bueno continúo, como cada mañana cuando me desplazó hacia mi trabajo, como norma general siempre me cojo el mismo camino, pues a veces he cogido otras alternativas no saliéndome tan buena la idea. Por lo que suelo coger el mismo camino, con los mismos semáforos. En uno de ellos hay un chico de color (ostias, todos los semáforos hay al menos un chico de color), al cual conozco ya desde al menos dos años. Pues siempre me ofrece pañuelos de papel o un diario llamado la farola, y por un euro suelo comprar algunos o incluso se lo doy sin querer nada a cambio.
Aunque con el pasó del tiempo, hemos ido cogiendo confianza, pues como a todo el mundo da algo de conversación, conmigo suele durar más de 5 minutos, e incluso el tiempo que dura el semáforo en darnos paso. A medida que ha ido pasado el tiempo, he dejado que sus comentarios suban de tono, siendo ya no sólo picaresco sino incluso con cierta picardía en sus palabras, aunque en verdad el cachondeo es mutuo. A veces sus comentarios son respecto a mi forma de vestir, que le gusta o no la opinión de un hombre a veces es también buena, como voy maquillada, o incluso por mi expresión observa sí voy bien o voy triste, Samoa como el se llama en un momento de balón, le conté lo que me había pasado con mi chico el cual entre sus palabras de consolación, se ofreció a consolarme sino tenía pretendientes, la verdad sus palabras en ese momento me vinieron muy bien. Aunque me cae bastante bien, nunca se me ha pasado por la cabeza llevar un chico de esto a casa, pues quién sabe lo que podría hacer… bueno sí lo se, pero normalmente eso sólo me ocurren en mis fantasías.
De todas forma, en el caso que me maltrate para robarme o quién sabe sí incluso algo peor (dios, hazlo ya), siempre está el caso que me pueda pegar alguna enfermedad venérea, infección contagiosa o enfermedad sexual. Pero mi frustración iba en aumento, pues tuve un fin de semana de lo más decepcionante. Coño, con deciros que me comenzó a irme mal desde el mismo viernes, nada mas salir de la oficina, me dirigí donde había quedado con un chico por el Messenger, el cual ni apareció. Por lo que pasado una hora más o menos de espera, me marche dando vueltas por la zona, a ver que me podría salir, teniendo mas o menos suerte al salirme un segundo chico, el cual este no sólo me babeo, sino nada más sacársela del interior de su pantalón se vino (coño, seamos justa, no se quién estaba más nerviosa, el por la ocasión o yo por desesperada). Bueno continuo… nada más darle un par de achuchones se vino, si… el muy cerdo se corrió, dejándome toda manchada de sus líquidos, y lo peor de todo que aún estaba más caliente que antes.
Sigo, el sábado nada de nada, joder era increíble como si tuviera un letrero en la frente el cual pusiera “prohibido follar”, pero para mas inrí fue que quería quedar al menos con un chico, para que me acompañara a ir al club de intercambio, pero ni por esa, como que al final me quede en casa viendo una película porno mientras me masturbaba era patético. El domingo para que contaros, sólo con deciros que llegué a pensar e incluso en hacerlo con mi padre, pero el muy cabron por un día que soy yo quién quiere y estaba dispuesta… estaba enfermo (Joder, aunque lo parezca no soy una ninfomána, pero llevó demasiado tiempo a pan y agua. Coño, que me han acostumbrado bastante mal, lo reconozco), ya hace mucho tiempo que no me han introducido nada… Joder que mal suena. Por fin lunes, cuando nada mas levantarme me duche, mientras desayunaba pensaba en que ponerme… vestiría de forma llamativa, pues estaba deseosa de enrollarme con quién sea, sin importarme como fuera mientras pudiera satisfacerme.
Por lo que me situé delante del armario, observando que ponerme dejando caer sobre la cama las posibles prendas, cuando acabe de vestirme más parecía que salía de cacería un sábado noche que a trabajar un lunes. Pues imaginaros la facha que tenía, me puse una mini falda de color negra tableada, un camisa blanca de cuello redondo, una chaqueta de cuadros blanco y negro, con un gran cinturón rojo encima de esta ceñida a la cintura, de ropa interior unas braguitas blancas de encajes, un sujetador blanco sin tirantas de media copa y apertura delantera, y para finalizar unas medias negras de blonda tipo ligas con encajes y encima de estas unos pantys tipo leotardos hasta por encima de las rodillas de color rojo, y para finalizar unas botas negras de cuero. Nada más coger las llaves del coche, me monte y salí del garaje en dirección a la oficina, no llevaría no más de cinco minutos cuando se me vino a la cabeza, la última vez que estuve follando con mi chico (joder, sin haberlo planeado hicimos una serie de locuras, que mi tan siquiera lo hubiéramos pensado). Además con tal facha me sentía una pervertida, una calientapolla en busca precisamente de eso.
Comencé a calentarme de tal manera, que aparte varias veces mi mano derecha del volante, dirigiéndola hacia mi entrepierna, alternándola con la palanca de cambios mientras conducía. No pude negarme a sentir el tacto de mis manos acariciar mis muslos, llegando un momento a deslizarla por mi muslo hacia mi pubis, sintiendo ya cierta humedad en mis braguitas. Comencé primero a pasarme las yemas de mis dedos sobre la tela de mis braguitas, notando no solo mis vellos como se me erizaban, sino como acaricio levemente mi vulva, sintiendo hasta escalofríos (joder, como hecho de menos un hombre). Continúo que me pierdo, continué frotando con varios de mis dedos, sintiéndome perdida ya la apertura de mis labios vaginales, para continuar por meter varios de mis calientes dedos por el borde de mis braguitas, hasta notar claramente mis vellos ocultando mi hinchada vulva. Comencé a masturbarme de manera que pudiera calmarme, al menos hasta que pudiera llegar a la oficina, pues luego ya acabaría en los aseos, con el escalimetro.
Sin darme cuenta que ya estaba detenida en el semáforo, pues como una autómata me había parado al ver el semáforo en rojo. Cuando unos golpes en la ventanilla me sacó de mis placenteros pensamientos, por no deciros que avergonzada saque de entre mis muslos mi mano, los cuales aun dos de mis dedos permanecían húmedos y calientes. Al levantar mi vista, me di cuenta que era el chico de color, que vende los pañuelos de papel, el cual observaba asombrado la escena, comentándome este al bajar yo parte de mi ventanilla, que estaba libre y sin ningún tipo de plan para a lo largo del día, pues siempre que yo quisiera podría hacer lo que quisiera con el. Mientras el muy cerdo por no deciros privilegiado, pues se restregaba contra parte del cristal de la ventanilla, el mas que llamativo bulto de su entre pierna. De nuevo me comentó que tenía una manguera lista para poder apagar cualquier fuego, eso siempre que yo lo deseará y estuviera dispuesta, nada mas comentarme esto comenzó a restregar de nuevo su bulto por la ventanilla, asombrada me quede al ver como ese objeto iba creciendo (joder, observaba como ese monstruo iba cogiendo forma…Dios, la boca se me humedecía por no deciros otra cosa).
No se como pude permitir aquello, como deje que me convenciera, quizás su manera de decírmelo o que me sentía tan excitada y caliente que me pudo. La verdad no se que coño se me pasó por la cabeza en ese momento, sobre todo cuando me pidió que pusiera las luces de emergencia, que bajara la ventanilla totalmente, que iba a introducir su brazo hasta sentir con su mano lo caliente que estaba, que quería sentir entre sus dedos mi humedad. Os admito que dude unos minutos, algo obvio pues una situación como aquella no te ocurre todos los días, además no me dejó meter mano tan fácilmente aunque lo parezca lo contrario, pues suelo escoger normalmente al hombre. Pero quizás fuera ese momento de debilidad, o que por otro lado deseaba sentir ese momento de morbo y excitación, o lo más posible que estaba desesperada por encontrar algo. Que me pareció intruso para mi misma que aquello estuviera pasando, lo que hice a continuación fue pulsar el botón de bajada de la ventanilla, observando como una estatua ese chico allí mismo aun lado de la carretera, al lado de la calzada y al paso de la gente.
Deje que este hombretón, introdujera su largo brazo negro dentro de mi coche, al tiempo que este me miraba con una amplia sonrisa en su rostro, sintiendo como el peso de su mano se posaba sobre mis muslos, para dejarla deslizar entre mis muslos hacia mi entre pierna, creí que directamente la introduciría hacia mi pubis, pero me equivoque pues comenzó a deslizarla por mi muslo dirección hacia mis rodillas, topándose con el bordado de mis medias y ascender de nuevo hasta mi ingle. Cuando por fin descendió su mano entre mis muslos, sentí como pasaba las yemas de sus dedos rozando la tela de mis braguitas, sobre los vellos de mi pubis casi me viene en ese momento. Dios, como explicaros lo que sentí cuando esos gruesos dedos rozaban con fuerza sobre mi pubis, quise morirme cuando esos dedos mas que presionar creí que se me introdujeria dentro de mi vagina, con braguita y todo el muy cabron. Quise comentarle que deseaba desistir en mi acción, pues sabia que aquello era un error… sobre todo el dejarle hacer, rápidamente le comente sin mucha convicción que me había precipitado, que me había dejado llevar por la calentura… por la excitación, excusándome pidiéndole disculpas por las molestias.
Al tiempo que con mi mano quise apartar su fuerte brazo… sin mucha fuerza certeza por mi parte, pues lo reconozco la inseguridad que mostraba era aparente (coño, dudaba… era un momento de debilidad). Cuando comenzó a deslizar sus dedos de arriba hacia abajo al tiempo que masajeaba mis labios vaginales, la presión de mi mano sobre su brazo fue disminuyendo a medida que me sentía mas extasiada, hasta apartarla por completo dejándole hacer. Joder, como explicaros lo que me hizo sentir en esos momentos, aun mas al notar sus dedos juguetear con mi vulva. Comenzó primero a frotar sobre mis mojadas braguitas a lo largo de mis labios vaginales, para continuar al tiempo que echaba hacia un lado la tela de mis braguitas, por introducir sus dedos notándolos con descaros sobre mi orificio vaginal. Tuve que morderme los labios rápidamente, pues solté varios gemidos que intruso varios transeúntes miraron hacia donde yo estaba, que bochorno estaba pasando, al tiempo que le solté en voz baja algunas comentarios y sonidos de satisfacción. Pero lo mejor estaba por venir, pues como explicaros lo que sentí, al notar como unos de sus dedos mientras frotaba en círculos sobre mi vulva, sintiendo como otro de sus dedos comenzaba a presionar mi encharcada vagina (claramente reconocible ese dedo corazón, tan largo como grueso).
El muy cabron no tenía prisa penetrándome con su dedo muy despacio, hasta sentir como el cielo se me habría después de introducírmelo varias veces, el cual solo me introducía hasta la mitad para que en un momento dado, sin previo aviso me lo introdujo entero hasta sentir su duro nudillo atravesar mi labios inferiores, el cual me provoco como consecuencia de tal penetración, el arrancarme mí primer orgasmo… entre suspiros y murmullos de satisfacción (Dios, mas parecía una gata en celo que una perra caliente, pero como explicaros lo que me hizo sentir). Joder, cuando mejor lo estaba sonó el puto móvil, el cual me hizo despertarme de este maravilloso letargo de placer, por lo que divise el reloj del coche dándome cuenta la hora que era, le comenté entre excusas que debía de irme a trabajar que intruso ya iba tarde. Recuerdo que me comentaba que sí le iba a dejar en ese estado, mientras se señalaba con sus manos un inmenso bulto que marcaba en su pantalón azul de deporte, que me asuste con solo pensar en su tamaño, al tiempo que lo frotaba contra la ventanilla intentaba persuadirme a modo de que me quedara. Pero joder yo estaba aún peor de lo que estaba, aunque me había provocado con sólo sus dedos un inmenso orgasmo, imaginaros lo malita que estaba y lo peor que me sentía mal, al dejarlo en ese estado.
Bueno continuo, observando este que al final me marcharía, fue sacando su brazo del interior del coche, mientras me excusaba no quise mirarle a la cara por vergüenza, cuando me di cuenta del semáforo pues aproveche el cambio de luz de paso, dejándolo allí de nuevo de pie vendiendo sus pañuelos de papel. Dirigiéndome hacia la oficina, recordé en ese momento lo que en cierta ocasión me comentó un compañero, referente a que sí en algún momento necesitará un sitio donde estar a solas con alguien y sobre todo en intimidad 100x100, me fuera al aparcamiento subterráneo de la planta menos dos, al fondo hacia la zona de los juzgados. La verdad sí antes hice una locura con el chico de color del semáforo, ahora estaba pensando hacer otra pero está seria aun peor. Sin pensármelo dos veces cogí el móvil, tras marcar el número de la centralita de la oficina, me pasaron con una compañera la cual le comenté que no me sentía nada bien, que tenía ganstronteritis con vómitos, fiebre e incluso diarrea, por lo que me quedaría en casa ante los oportunos consejos de está, de que tomé una cosa u otra. Nada más colgarla, aprovechando que estaba dentro de la rotonda, gire el volante a modo de dirigirme de nuevo hacia el semáforo, en busca del chico.
Cuando estuve a pocos metros de el, le pite en varias ocasiones a modo de llamar su atención, cuando por fin me vio tras hacerle algunas señas, el chico en un par de zancadas estuvo en mi coche (joder, con el Carl Lewis de las narices). Tras comentarle que subiera dentro del coche, nos pusimos en dirección hacia el aparcamiento de mi oficina, mientras comenzó a introducir su mano a mis muslos, no dejaba de acariciármelos subiendo hasta rozar mis braguitas. Una vez en el interior del estacionamiento, busqué el lugar indicado por mi compañero, que tras encontrarlo estacione el coche de manera de ocultarlo lo más posible. Nada más parar el coche, apague el motor y girándome hacia el chico apenas me dio tiempo para mas, pues este se abalanzó hacia mí… en busca de mis labios, dándome tales besos que me hizo notar su lengua en mis amígdalas, mientras sus manos una estaba en mi cuello y lo otra ya estaban magreando mis pechos sobre la camisa.
Comencé por quitarme mi gran cinturón rojo, continuando por despojarme de la chaqueta al tiempo que le comente que me ayudara, en vez de eso comenzó a desabrocharme los botones de la camisa, el cual con gran habilidad los abrió todos dejando mi sujetador a la vista, introduciendo sus brazos alrededor de mi cuerpo en busca de hacer soltar el broche, comentándole al tiempo que lo solté que era de apertura delantera, dejándolo caer sobre mi cintura. Recuerdo que cuando comenzó a chupar mis pechos mientras los sujetaba con sus manos, dirigió su larga y enrojecida lengua a lamer mis pechos, y a mordisquear mis pezones hasta endurecerlo de tal manera, que me dolían de lo empitonados que me los había dejado, pellizcándomelos al mismo tiempo. Apartándolo un poco le comente, que deberíamos de pasarnos al asiento trasero para estar más cómodos, no hizo falta repetírselo dos veces pues salio rápidamente del coche, saliendo yo para meterme primero dentro, le comente de nuevo que debería de despojarse de alguna prenda mas por la incomodidad de quitárselo dentro, cuando delante mía se quito no solo de la chaqueta del chándal sino también del pantalón, me quede pasmada al ver el cacho de manguera que marcaba dentro de esos ajustados bóxer.
Nada más sentarnos detrás, me gire hacia el chico lanzándonos de nuevo a besarnos, sus manos de nuevo a mis pechos, yo la verdad con lo lanzada que soy no supe que hacer, que tras darse cuenta a modo de motivarme y que contribuyera, retiro su mano de mi cuello dirigiéndola hasta mi mano, que tras sujetarla la llevó hacia su miembro, al principio fui con cautela pues mas parecía una serpiente, para continuar con decisión sujetándola, pues deseaba ver y probar ese armamento. Comencé a introducir mi mano dentro de su bóxer, con la intención de cogersela y comenzar a masturbarla, pero me fue imposible sacársela más por la presión de sus calzoncillos que por mi torpeza. Nada mas sacársela por fin, estuve mirándola varios minutos a modo de creerme lo que estaba viendo. Mientras el, de momento se saciaba con mis pechos, pues era increíble como su lengua de un sólo lenguetazo, recorría en toda su totalidad mis senos.
Mientras con una de sus grandes manos, me la sujetaba a modo que no se le escapara, dirigiendo su boca al tiempo que sacaba su larga lengua, lamía mi pecho y succionaba mis pezones hasta notar de nuevo el preludio de un orgasmo. Quizás era mi estado, el cual estaba demasiado sensible. A medida que nos masturbábamos fui quedándome con menos ropa, no os imaginéis que me desnudo sino todo lo contrario, la camisa me la abrió desabotonando mis botones, el sujetador abierto, la falda subida a la altura de mi cintura. Me comentó que deseaba que me la tragara, la verdad ante semejante artilugio dude que eso me entrara en la boca, pero probamos colocándonos en el asiento trasero, primero yo y luego el al tiempo que se bajaba los pantalones y los bóxer, comenzó con una de sus manos a estirársela como sí no la tuviera lo bastante grande.
Cuando fui inclinándome ante su miembro, comencé primero a darle pequeñas lengüeteadas sobre su cabezona enrojecida, para continuar a hacérsela por todo su tronco hasta llegar a sus testículos, me asombre que tenía sus genitales depilados o acaso es que ellos no les salen pelos. Mientras el se había girado de modo que sus brazos llegaban perfectamente a mis nalgas, y sus manos a mis húmedos orificios, comenzó primero a manosear mis glúteos, para continuar por recorrer mi ingle desde mi orificio anal lista el vaginal, comenzando a frotar sobre mis labios vaginales, al tiempo que con su otra mano humedecía mi orificio anal, comenzando al tiempo que me introducía uno de sus dedos, a pasar sus dedos en círculos sobre mi vagina.
Recuerdo con satisfacción, como se recreaba en jugueteaba con mis agujeros, con ambos al mismo tiempo con mi orificio vaginal y mi orificio anal, era increíble como este chico me trabajaba, eso si yo no dejaba de masturbarle. Cociéndome con su gran mano por la nuca fue retirándome de su miembro, al tiempo que colocando sus manos sobre mi cintura a modo de levantarme y posarme sobre el, colocando mis rodillas sobre el asiento. Fui sintiendo como pasaba una de sus manos por mis orificios, acto seguido tomando su miembro lo repitió, pasándome ahora su endurecida cabezota por mis orificios, apto seguido me comento que me iba a penetrar. Coño, siendo otro no hacia falta que me avisara pero siendo el mejor avisar, sentí como la punta de su miembro colocarse sobre la entrada de mi vagina, para comenzar a presionar. Como deciros lo que sentí, como ese pedazo de polla fue introduciéndose poco a poco hasta que la tuve dentro de mí.
Creí que era un pulpo, pues mientras su miembro me penetraba al mismo tiempo que frotaba mi vulva, o intruso manoseaba mis pechos. El marcaba el ritmo pues sabia que en ese momento era suya, aceleraba sintiendo como golpeaba mi útero aunque más creí que se me introduciría dentro, para minutos después paraba el ritmo siendo las embestidas más lentas. Era mi primera vez con el, no significa que fuera la primera vez que lo hacia con un hombre de color, pues ya los había probado antes y continuare haciéndolo, pero nadie la tenia como el pues con sus 26 cm., me tenia empalada completamente. Estaba llevándome a sensaciones de satisfacción total, no se cuantos orgasmo obtuve, llego un momento que me comento que me masturbara yo misma, mientras el me penetraba (joder, no hizo falta que me lo dijera dos veces), pues lo que mas deseaba que se viniera, quería sentir su leche dentro de mi. Continuo pues, mientras me penetraba acelerando cada vez mas el ritmo, había comenzado a introducirme uno de sus dedos por mi orificio anal, sintiendo como era doblemente insertada, sintiendo como se le hinchaban las venas de su miembro señal que se iba a venir. Cuando por fin se vino, dios cuanta leche soltaba el muy cerdo, no solo se vino dentro sino cuando la saco aun soltaba, llenándome mi pubis, mi vientre y manchando el coche.
Saliendo del coche comenzó a vestirse sin haberse al menos limpiado, cogiendo unas toallitas húmedas le ofrecí algunas, a modo de que pudiera asearse al menos, recuerdo que cuando recogí mis braguitas del suelo para ponérmela, se acerco a mi el chico pegándose de nuevo por detrás, sintiendo su miembro de nuevo en plena forma en mis nalgas. Girándome con rapidez, observe como su miembro de nuevo la tenia tiesa, aun sin haber pasado ni diez minutos. Os admito que me costo detenerlo mas por como estaba, pues el muy hijo de puta estaba de nuevo listo y quería continuar, pero entro en razones mas por mi que por el. Pero en parte fue gracias a unos ruidos los cuales habíamos escuchado, mas la en verdad por que no queríamos problemas, pues había mentido referente a mis estado. Me marche hacia mi casa de momento iba bastante satisfecha, y con la promesa de volverlo a repetir cuando yo quisiera (la verdad, el no tener a mí chico lo facilitaría). Bueno hasta otra, pues el mes fue muy largo, duro y muy negro…
Bueno ante todo, debo deciros referente a los comentarios de mi forma de explicaros mis historias. que si mi escritura, no esta bien redactada, que apenas es legible, que tiene dificultad a la hora de leer o incluso que da mal sentido, a la hora de explicar los placeres obtenidos o sentidos. Lo siento enormemente, pero intentare redactaros lo mejor que pueda mis experiencias, me cuesta a veces escribir todos mis sensaciones, pues el plasmarlas creo que es lo mas difícil. Espero que os haya gustado, si queréis que siga contaros me lo comentáis pues me gusta mucho recibir vuestros email. A aquellos que queráis contactar conmigo hacedlo a mí dirección de email susanabix@hotmail.com.
O si queréis pasaros por mi blogs, aunque se que no esta actualizado, si os muestro con varias fotos susanabix-misconfidencias.blogspot.com
Pido y necesito como mujer
Pido y necesito como mujer Hola, me llamo Susana, ante todo gracias a todos los que me habéis leído, sobre todo aun más agradecida a aquellos que me habéis escrito. Agradezco de corazón, que os haya gustado e incluso que os haya sido tan placentero, como a mí relatárosla. Ante todo me debo disculpar, pues no siempre puedo responder a todos los que me habéis mandado vuestro email, pero os aseguro que los leo con el mayor de las satisfacciones y os contestare, en la manera de lo posible. También me debo disculpar, por todos aquellos que me quieren poner en contacto conmigo, sobre todo cuanto enciendo el Messenger, pero os comento que me es imposible contestar a todos, aun más cuando aumentan el número de pestañas elevándose. Os recordaré que soy una ardiente chica del sur de Andalucía, de 23 años, morena, de ojos castaños, de 1.75m de altura, 90/59/88 aprox., y bisexual. Me considero una chica simpática, abierta (a veces muy abierta), extrovertida, atractiva, inteligente, en otras palabras una sin vergüenza integral, muy buena gente, simpática y bastante loca... vamos una chica con la que se puede pasar un buen rato (joder, algo más de 15 minutos…). Me gusta conocer gente, descubrir cosas nuevas, divertirme, lo típico de una chica de mi edad (tengo una manera especial de ver la vida). Me gusta salir, hacer locuras, aunque me sea difícil de reconocer que me gusta beber demasiado (joder, no soy alcohólica… pero debería controlarme). Si queréis saber más sobre mí, me lo decís en un email y quien sabe que más os cuento. Antes de comenzar os debo confesar que prefiero respecto al sexo a una chica en vez de un chico, aunque como bien sabéis tengo novio. En mis gustos con los hombres mi preferencia es el sexo anal, y poder degustar o mejor dicho el comerme una buena polla (sin importarme el tamaño pues a veces el grosor es lo más importante). Aunque mi novio en la cama es el mejor de los amantes… es toda una maquina con sus 19cm, pero la culpa ha sido de quien me inicio o para ser exacta quien me hizo perder mi virginidad. Pues os diré que no fueron el inicio deseado, todo lo contrario con lo que me paso con las chicas, las cuales me hicieron disfrutar y aprender a gozar. No es por despreciar a todos aquellos que me habéis poseído, los cuales algunos me habéis oído gritar vuestro nombre entre jadeos, como el mejor de mis amantes… que no es verdad, pero en cambio ha habido hombres que si me han hecho gozar y les agradezco de corazón su virtud y estima de continuar, por eso se que estas palabras no molestan a mi chico. Os voy a confesar lo que necesito y espero como mujer:· Necesito todos los días sentirme deseada por mi pareja, si no la tengo cualquier hombre que me mire cuando voy por la calle me vale.· Necesito que me digan todos los días que me quieren o que me lo demuestren (prefiero lo último aunque pueda resultar agotador...)· Al menos una vez a la semana me gustaría un detalle romántico, aunque me regalen una rosa arrancada de un jardín.· Una vez al mes necesito replantearme mi vida, ver lo que tengo, lo que necesito y lo que me falta y ser consecuente con ello y si es necesario cambiar algo.· También necesito discutir, aunque sea por alguna tontería, que siempre te den la razón aburre.· Me gusta que me den la razón, que te lleven siempre la contraria cansa.· También necesitó de vez en cuando pelearme, para sentirme viva, necesito luchar por algo aunque no sea necesario, para saber lo que puedo perder.· Es obligatorio que recuerden las fechas especiales, no cuesta tanto apuntarlas en la agenda del móvil, no? (como hago yo)· Una vez al mes suelo levantarme sintiéndome feliz y afortunada por todo lo que tengo.· También una vez al mes me levantaré pensando que todo es una mierda y que no merece la pena luchar por nada.· Necesito llorar de alegría, de tristeza y de la risa.· Me gustaría que los cambios de humor cuando tengo la regla no afectasen a las personas que me rodean.· Una vez a la semana sería estupendo que alguien me reconociese algún mérito y me felicitase por ello.· Molaría follar todos los días/tardes/noches (siempre que ese mes no tenga a nadie con quien pueda hacerlo).· Me sentiría bien si al menos una vez a la semana pudiese hacer algo bueno por alguien, bien sea conocido o desconocido.· Fundamental tener amigos gays, las mujeres a veces entre nosotras somos muy malas.· Estaría guay que una vez al mes se hiciese exactamente lo que yo quiero y como yo lo quiero.· Imprescindible que se me escuche cuando hablo, cualquier persona que no sepa escuchar no llega a ser nadie importante en mi vida.· Me gusta escuchar, cualquier cosa de la gente que me importa para mí jamás será una tontería.· Preferiría poder mear de pie como los tíos.· Necesito mi espacio, intimidad y sobre todo soledad cuando yo sea la que la busque.· Sacar tiempo de debajo de las piedras para pasarlo con mi gente (familia, amigos...)· IMPORTANTÍSIMO que no me quiten lo que me dan. Por poneros un ejemplo... Si mi novio me da todos los días cinco besos, esos besos ya me pertenecen, el día que me de cuatro pensaré que algo no va bien (quien me dice que no sea buscado otra). Puede darme más de cinco y no pasará nada, pero menos no.
Bueno os confesare lo que últimamente me esta ocurriendo, por motivo de trabajo de mi chico me quedo sin plan en casa, os explico normalmente una vez cada dos semanas le toca guardia en su empresa, eso de ser muy bueno en tu empresa no es bueno. Al principio me enojaba bastante, pues en medio de una velada suena el puto móvil, teniendo que salir pitando y no solo dejándome sola, sino sin poder llamar a nadie (…mas por si aparece temprano). Por lo que quitándome la ropa me pongo ropa para estar en casa cómoda, nada más acabar de cenar y viendo la hora que es, encendí la televisión haciendo zaping, hasta que en unos de esos canales aparecen una pareja que se están poniendo las botas, cuando me fije bien que canal era me di cuenta que era el canal 47 (la porno). Tras colocarme tumbada en la cama mirando la pantalla, como hipnotizada voy separando mis piernas, al tiempo que con una de mis manos voy acariciando mi cuello, descendiendo por mis pechos, vientre hasta mi pubis y de esta manera volver a repetirlo pero hacia arriba.
A medida que me deje llevar por las caricias, mi cuerpo estaba cada vez mas caliente, mas sensible e incluso con pensamientos impuros, mi mano hacia rato que había atravesado los escasos vellos de mi pubis, pasándome de forma circular la yema de mis dedos por mi vulva presionando de vez en cuando, continuando por recorrer mis labios vaginales… Dios que placer (donde coño hay un hombre). Me di cuenta que estaba mas que preparada para cualquier hombre o mujer con arnés, pues mis dedos se me introducían con cierta facilidad. Recuerdo una de tantas, cuando suena en esos momentos el puto móvil, para averiguar tras hablar precisamente con mi chico que esa noche no aparece, y eso que le cuento con todo detalle que llevo, como estoy y que estoy haciendo, pero nada no lo convenzo.
Por lo que nada mas colgarle, pienso que no me voy a dormir en ese estado y en vez de darme una ducha fría, opto por acercarme a unos de los cajones de la mesita de noche de mi chico, cogiendo de su interior unos juguetes que me había comprado en la farmacia un vibrador de dedo (probarlo chicas es buenísimo, es el de DUREX) y otros que lo había comprado en el sex show del pasaje de a calle Tetuán con calle Sierpes, en este ultimo se dejo una pasta pues con solo deciros que me compro unas bolas chinas que le salieron por 40€ más el correspondiente vaselina de agua que eran otros 25€, bueno acabo y un consolador con protuberancias (este ultimo mejor no decir cuanto). Continuo, no me hacia falta echarme vaselina alguna bastante estaba con la propia, por lo que comencé a juguetear con mis nuevos juguetes, restregándomelos a lo largo de todo mi cuerpo, sintiéndolos vibrar al tiempo que me ponían cada vez mas caliente.
Mientras el vibrador de dedo me lo pasaba acariciando mis pechos, sintiendo mis endurecidos pezones con el vibrador comencé primero a rozármelo por mi pubis, descendiendo a medida que me lo iba introduciendo por mi orificio vaginal, sin poderlo evitar tuve mi primer orgasmo normalmente no los tengo tan pronto, pero quizás fuera por mi estado. Sin tiempo para poderlo degustar, me fui acariciando mis senos con fuerza, ascendiendo mi mano por mi cuello hasta mi rostro, e introduciendo mis dedos húmedos de mi propio néctar en mi boca, y de nuevo descender a modo de pellizcar nuevamente mis pezones. Os debo de mencionar que en todo momento no dejaba de penetrarme con ese inmenso consolador, el cual me arrancaba profundos orgasmos dejándome de lo más extasiada y por que no admitirlo satisfecha.
Pero hasta pasado una hora o algo mas de una hora no me pude quedar dormida, no solo extasiada por los orgasmos que he comentado, sino por el mismo cansancio, aunque eso si aun continuaba caliente, pues lo que más necesitaba en ese momento era algo duro y caliente… coño una “polla” para entendernos (y eso que cuando me quede dormida, ni me acorde que dentro de mi culito había un huésped). Por lo que me quede dormida sin mis braguitas, bueno hasta aquí llego esta nueva confesión, ya en las próximas confesiones, os relatare mas.
Bueno ante todo, debo deciros referente a los comentarios de mi forma de explicaros mis historias. que si mi escritura, no esta bien redactada, que apenas es legible, que tiene dificultad a la hora de leer o incluso que da mal sentido, a la hora de explicar los placeres obtenidos o sentidos. Lo siento enormemente, pero intentare redactaros lo mejor que pueda mis experiencias, me cuesta a veces escribir todos mis sensaciones, pues el plasmarlas creo que es lo mas difícil. Espero que os haya gustado, si queréis que siga contaros me lo comentáis pues me gusta mucho recibir vuestros email. A aquellos que queráis contactar conmigo hacedlo a mí dirección de email susanabix@hotmail.com.
O si queréis pasaros por mi blogs, aunque se que no esta actualizado, si os muestro con varias fotos susanabix-misconfidencias.blogspot.com
Bueno os confesare lo que últimamente me esta ocurriendo, por motivo de trabajo de mi chico me quedo sin plan en casa, os explico normalmente una vez cada dos semanas le toca guardia en su empresa, eso de ser muy bueno en tu empresa no es bueno. Al principio me enojaba bastante, pues en medio de una velada suena el puto móvil, teniendo que salir pitando y no solo dejándome sola, sino sin poder llamar a nadie (…mas por si aparece temprano). Por lo que quitándome la ropa me pongo ropa para estar en casa cómoda, nada más acabar de cenar y viendo la hora que es, encendí la televisión haciendo zaping, hasta que en unos de esos canales aparecen una pareja que se están poniendo las botas, cuando me fije bien que canal era me di cuenta que era el canal 47 (la porno). Tras colocarme tumbada en la cama mirando la pantalla, como hipnotizada voy separando mis piernas, al tiempo que con una de mis manos voy acariciando mi cuello, descendiendo por mis pechos, vientre hasta mi pubis y de esta manera volver a repetirlo pero hacia arriba.
A medida que me deje llevar por las caricias, mi cuerpo estaba cada vez mas caliente, mas sensible e incluso con pensamientos impuros, mi mano hacia rato que había atravesado los escasos vellos de mi pubis, pasándome de forma circular la yema de mis dedos por mi vulva presionando de vez en cuando, continuando por recorrer mis labios vaginales… Dios que placer (donde coño hay un hombre). Me di cuenta que estaba mas que preparada para cualquier hombre o mujer con arnés, pues mis dedos se me introducían con cierta facilidad. Recuerdo una de tantas, cuando suena en esos momentos el puto móvil, para averiguar tras hablar precisamente con mi chico que esa noche no aparece, y eso que le cuento con todo detalle que llevo, como estoy y que estoy haciendo, pero nada no lo convenzo.
Por lo que nada mas colgarle, pienso que no me voy a dormir en ese estado y en vez de darme una ducha fría, opto por acercarme a unos de los cajones de la mesita de noche de mi chico, cogiendo de su interior unos juguetes que me había comprado en la farmacia un vibrador de dedo (probarlo chicas es buenísimo, es el de DUREX) y otros que lo había comprado en el sex show del pasaje de a calle Tetuán con calle Sierpes, en este ultimo se dejo una pasta pues con solo deciros que me compro unas bolas chinas que le salieron por 40€ más el correspondiente vaselina de agua que eran otros 25€, bueno acabo y un consolador con protuberancias (este ultimo mejor no decir cuanto). Continuo, no me hacia falta echarme vaselina alguna bastante estaba con la propia, por lo que comencé a juguetear con mis nuevos juguetes, restregándomelos a lo largo de todo mi cuerpo, sintiéndolos vibrar al tiempo que me ponían cada vez mas caliente.
Mientras el vibrador de dedo me lo pasaba acariciando mis pechos, sintiendo mis endurecidos pezones con el vibrador comencé primero a rozármelo por mi pubis, descendiendo a medida que me lo iba introduciendo por mi orificio vaginal, sin poderlo evitar tuve mi primer orgasmo normalmente no los tengo tan pronto, pero quizás fuera por mi estado. Sin tiempo para poderlo degustar, me fui acariciando mis senos con fuerza, ascendiendo mi mano por mi cuello hasta mi rostro, e introduciendo mis dedos húmedos de mi propio néctar en mi boca, y de nuevo descender a modo de pellizcar nuevamente mis pezones. Os debo de mencionar que en todo momento no dejaba de penetrarme con ese inmenso consolador, el cual me arrancaba profundos orgasmos dejándome de lo más extasiada y por que no admitirlo satisfecha.
Pero hasta pasado una hora o algo mas de una hora no me pude quedar dormida, no solo extasiada por los orgasmos que he comentado, sino por el mismo cansancio, aunque eso si aun continuaba caliente, pues lo que más necesitaba en ese momento era algo duro y caliente… coño una “polla” para entendernos (y eso que cuando me quede dormida, ni me acorde que dentro de mi culito había un huésped). Por lo que me quede dormida sin mis braguitas, bueno hasta aquí llego esta nueva confesión, ya en las próximas confesiones, os relatare mas.
Bueno ante todo, debo deciros referente a los comentarios de mi forma de explicaros mis historias. que si mi escritura, no esta bien redactada, que apenas es legible, que tiene dificultad a la hora de leer o incluso que da mal sentido, a la hora de explicar los placeres obtenidos o sentidos. Lo siento enormemente, pero intentare redactaros lo mejor que pueda mis experiencias, me cuesta a veces escribir todos mis sensaciones, pues el plasmarlas creo que es lo mas difícil. Espero que os haya gustado, si queréis que siga contaros me lo comentáis pues me gusta mucho recibir vuestros email. A aquellos que queráis contactar conmigo hacedlo a mí dirección de email susanabix@hotmail.com.
O si queréis pasaros por mi blogs, aunque se que no esta actualizado, si os muestro con varias fotos susanabix-misconfidencias.blogspot.com
Me duele… pero me gusta
Me duele… pero me gusta
Hola, me llamo Susana, ante todo gracias a todos los que me habéis leído, sobre todo aun más agradecida a aquellos que me habéis escrito. Agradezco de corazón, que os haya gustado e incluso que os haya sido tan placentero, como a mí relatárosla.
Ante todo me debo disculpar, pues no siempre puedo responder a todos los que me habéis mandado vuestro email, pero os aseguro que los leo con el mayor de las satisfacciones y os contestare, en la manera de lo posible. También me debo disculpar, por todos aquellos que me quieren poner en contacto conmigo, sobre todo cuanto enciendo el Messenger, pero os comento que me es imposible contestar a todos, aun más cuando aumentan el número de pestañas elevándose. Os recordaré que soy una ardiente chica del sur de Andalucía, de 23 años, morena, de ojos castaños, de 1.75m de altura, 90/59/88 aprox., y bisexual. Me considero una chica simpática, abierta (a veces muy abierta), extrovertida, atractiva, inteligente, en otras palabras una sin vergüenza integral, muy buena gente, simpática y bastante loca... vamos una chica con la que se puede pasar un buen rato (joder, pido algo más de 15 minutos…). Me gusta conocer gente, descubrir cosas nuevas, divertirme, lo típico de una chica de mi edad (tengo una manera especial de ver la vida). Me gusta salir, hacer locuras, aunque me sea difícil de reconocer que me gusta beber demasiado (joder, no soy alcohólica… pero debería controlarme). Si queréis saber más sobre mí, me lo decís en un email y quien sabe que más os cuento.
Bueno no me enrollo mas… comenzare a narraros esta nueva confesión. Este hecho me ocurrió hace hoy día hace tres años y rondaba por ese entonces los 20 años, os diré que por ese tiempo tenía novio (uno mas en mi larga lista), aunque llevábamos poco tiempo saliendo, considerábamos la relación ya estable y formal. Perdón por mi falta de respeto hacía el pues no lo os he presentado aun, mi chico de entonces se llamaba Oscar, era seis años mayor que yo y aunque yo soy de Sevilla el era de Madrid, nos conocimos en una fiesta de cumpleaños a través de una amiga común, y desde ese momento congeniamos tanto que continuamos nuestra amistad y más tarde una relación más estable, ya sea por Internet, móvil e incluso en algún encuentro u otro cuando el bajaba desde Madrid (ya sabéis para que, no creo que haga falta explicaros). Obviamente a Oscar no le conté palabra alguna de mi pasado, naturalmente aun menos referente a mi padre, aunque en una de mis visitas mi psicólogo me aconsejo que se lo contara… más por evitar futuras barreras. Os debo de mencionar, que hacía ya al menos un año que vivía sola en mi piso, el cual gracias a la ayuda de mi padrino vivía de forma independiente de mis padres, al cual hacia precisamente un año que este no me ponía su mano encima, por no deciros una extremidad.
Comenzare ya, todo comenzó de forma casual, estábamos de compras mi chico y yo por un centro comercial, entrando en una tienda o otra, caminando a lo largo de las galerías, cuando de forma casual nos encontramos de frente con mi madre. La cual entre las oportunas presentaciones, nos invito a tomar unos cafés mientras continuábamos hablábamos. Recuerdo que mi chico no dejaba de mirar a mi madre, pero no creáis que la miraba mal sino todo lo contrario, su mirada desprendía deseo. Antes de marcharnos quiso invitarnos a almorzar un día, quedando al final precisamente para ese domingo a almorzar en casa de mis padres. Recuerdo como horas más tarde con total descaro, me comento lo buena que estaba mi madre, que no se extrañaba de donde provenía tanto mi belleza como el cuerpo de bandera que teníamos. Comentaba que se notaba que mi padre la tenia no solo desaprovechada sino hasta abandonada, continuando por decir que posiblemente mi padre por la edad había saltado el charco o mejor dicho se había cambiado de acera (como se notaba que no conocía a mi padre).
Mientras hacíamos el amor comenzó de nuevo los comentarios, pero esta vez os puedo asegurar que mientras me follaba comencé a notar como su miembro se endurecía y agrandaba aun mas dentro de mi, mientras gozaba le comente que le haría a mi madre sí tuviera la oportunidad (joder, no se como coño hizo aquello, pero me arranco tal orgasmo que solo volverlo a pensar, me mojo completamente). Bueno sigo, a medida que nombraba a mi madre me bombeaba con mas fuerza y ansias, comentando que le haría lo que ningún hombre le ha hecho (…de eso estoy segura), al tiempo que aceleraba sus embestidas siendo sus penetraciones de lo mas profundas y satisfactorias, haciéndome alcanzar varios orgasmo. Como sí hubiera sido un juego, le deje caer “que no tendría huevos de hacerlo”, dejándolo ahí la cosa. Bueno continúo que me enrollo yéndome por los cerros de Úbeda... Llego el ansiado Domingo ambos estábamos nervioso, Oscar quizás por ver nuevamente a mi madre, y en cambio yo precisamente por evitar ver a mi padre. Recuerdo que antes de salir se me ocurrió comentarle a mi chico una propuesta, que nos podríamos ir temprano de casa de mi padre, de manera que pudiera irnos al cine ya sea a sesión normal o la sección golfa, mientras le comentaba mi propuesta me iba vistiendo delante de el, a modo de hacerle llegar con mas profundidad la idea.
Recuerdo lo que me puse ese día, no solo por tenerlo anotado en mi diario sino por lo que ocurrió más tarde, me puse sexy pues la idea era provocarle pues nada más verme como me colocaba por ejemplo las medias era visible su erección. Por haceros a la idea me puse una mini falda azul marino, un suéter blanco de tirantas, unas medias blancas con encajes y bordados, y como ropa interior me puse un tanga blanco y un sujetador de media copa y sin tirantas (coño, la idea era agilizar a la hora de poderlo hacer en cualquier parte, sin llegar a quitarme prenda alguna). Sigo, bueno nada llegar a casa de mis padres, tras comentarnos que estaríamos los cuatro solos (más por que habían dado a la chica/ama de llave/criada/etc., pues le habían dado el día libre), mi padre tras dar la mano a Oscar aprovecho por llevárselo mientras comenta que debían de hablar de cosas de hombres, yo en cambio ayude a mi madre a poner la mesa. Bueno la velada estuvo todo lo bien que se podría dar… demasiado bien, llegando a ver incluso como mi padre y Oscar se llevaban tan bien como sí fueran amigos de toda la vida y eso que solo se conocía de horas. Recuerdo como mi madre me comentándome que suerte había tenido, pues el chico les había caído bien a ambos, tras el almuerzo me dispuse a recoger la mesa pues como he comentado antes, no trabajaba la chica (ama de llave/criada/etc.).
Comencé a preparar el café, mientras me encontraba recogiendo la cocina mi madre me comento que se llevaba a Oscar de tour por la casa, que como buena anfitriona le debía de enseñar todo sobre todo mi dormitorio, llevándoselo de lo más entusiasmada, mientras Oscar antes de desaparecer por la puerta me guiño un ojo al tiempo que me soltaba un comentario “me dejas” (joder, sabia lo que pretendía el muy cabron). Mientras colocaba los platos y demás útiles en el interior del lavavajillas, como algo obvio incline mi cuerpo hacia delante al tiempo que seguramente se me debía de haber subido mi minifalda hacia arriba, sin acordarme en ese momento precisamente de mi padre. Cuando escuche la voz de mi padre desde el salón, venia hablando hasta entrar en la cocina, comenzó por preguntarme sobre Oscar, el típico interrogatorio de padre a hija (ó para ser mas precisa de ex amante). Sus comentarios comenzaron desde su edad, pues me comentaba que no entendía como que me había fijado en un chico tan mayor y no en un chico de mi edad, divagando entre las posibles opciones hasta al final posiblemente por mi silencio (mi silencio era mas por mi ignorancia hacia el). Comenzó al final a acabarse sus opciones a comenzar en referencia al sexo, como preguntar por sí era acaso por el tamaño, por la experiencia de este, la técnica… la verdad no me sorprendió, aun mas creo que esperaba este tipo de preguntas.
Mientras mi padre continuaba hablando, este se había colocado detrás mía, sentándose en una de las sillas que tenemos (pues como la cocina es grande, mis padres tienen dentro de la misma decoración de esta una mesa con cuatro sillas). Bueno sigo, seguramente este estuviera observando como se me subía la falda nuevamente (coño, a modo de telón de un teatro), mientras yo continuaba colocando las cosas en el lavavajillas, inclinándome una y otra vez hacia delante sin acordarme de mi padre, mostrándole sin darme cuenta y la verdad sin intención alguna por mi parte mis desnudas nalgas (pues como he comentado antes llevaba unas braguitas tipo tanga y precisamente de hilo). Sin dejar hablar sus comentarios fueron convirtiéndose cada vez más jocosos y malintencionados, llegando a preguntarme ya directamente en como se comportaba Oscar en la cama, sí era bueno y sí me dejaba satisfecha o acaso llegaba e incluso a disimular mis orgasmos más por no herir sus sentimientos, o quizás lo pudiera haber echado de menos, acabando sus comentarios por mi forma de vestir… pues más parecía una zorrita calienta pollas. Mientras hablaba hubo un silencio de minutos, para volver a continuar al tiempo que noté no solo su presencia detrás de mí sino sentí una de sus manos en mis hombros y su aliento en mi oído (sentí nauseas).
Me pregunto de nuevo que le comentara como de bueno era en la cama, que si mi silencio era motivo por no decirle que no le había olvidado, recuerdo que me rehuí enfurecida llegándole a amenazar. Mientras mi padre colocaba una de sus manos, sobre uno de mis pechos mientras con la otra había comenzado a magrear mis nalgas, me comentó sí le había confesado mis inicios con el (Joder, me hizo sentir de lo más sucia al tiempo que sentí un escalofrió que me quedé petrificada, no supe que hacer y aún menos como actuar). Me comentaba que nada más verme entrar por la puerta con semejante atuendo, se le había puesto tan dura que esperaba la ocasión para poderse saciar conmigo como en los viejos tiempos, pues mi madre como que no lo haría. Pero creo que llego la pregunta inevitable, os comento me pregunto si Oscar practicaba conmigo el sexo anal… en otras palabra si me daba por mi estrechó culito, a lo grave error por mi parte le respondí… y le respondí negativamente, que no era una práctica que a Oscar le pusiera sino todo lo contrario, pues llegaba incluso a bajarle su erección, y casi entre susurros acabe por comentar, que la verdad yo la echaba de menos.
Mientras una mano descendía desde mi pecho hacia mi cintura y la otra ascendía desde mis nalgas, colocándose de manera que estuviera una a cada lado de mi cintura, comenzó primero a presionar su bulto sobre mis nalgas continuando por simular muy lentamente unas olvidadas penetraciones, notando la presión de ese bulto a lo largo de mis nalgas incrustado entre mis glúteos. Casi sin fuerza y tartamudeando le pedí que por favor me dejara, que nos iban a descubrir pero con el que escucha llover, como sí la cosa no fuera con el. Pues echo su cuerpo sobre el mío, obligándome por su peso a echarme hacia delante… recostándome sobre la fría encimera de mármol de la cocina, de forma que mis nalgas quedaran hacia atrás expuesta y a la espera, aguantando semejante dureza. En voz baja casi en susurros le reprochaba su actitud, pidiéndole que me dejara que no quería lo que pretendía, mientras mi padre sin oír mis peticiones levantaba mi corta faldita hacia arriba, asombrado observaba como me quedaba mi tanga, el cual se encontraba ya entre mis glúteos. Mi respiración era agitada y mi corazón latía muy deprisa como si esperara lo inevitable, casi se me sale el corazón del cuerpo cuando en ese preciso momento, note como su bulto duro presionaba sobre mi orificio anal al tiempo que me comentaba al oído, lo que íbamos a disfrutar.
Recuerdo que me quede inmóvil, mientras fui notando como una de sus manos tras abandonar mi cintura, descendió en busca de mis nalgas comenzando a manosearlas, bajándola aun mas hasta poderla introducir por mi entre pierna, acariciando en toda mi totalidad mis glúteos. Apenas pude decir palabra alguna, pues ni pude acabar cuando le llamaba pa… pa…, aun mas tras sentir como iba introduciendo sus dedos entre mis glúteos hasta mi orificio anal, facilitado por el uso de ese nefasto día del tanga, que mi le molesto el hilo de este pues comenzó a pasar su dedo a lo largo de este, finalizando por presionar sobre mi orificio anal. Volví a suplicarle pero de poco me sirvió, pues creo que lo excito aún más, hasta que muy a pesar mío me fue introduciendo uno de sus dedos, hasta con cierto dolor note como su nudillo traspasaba mi orificio. Mientras el muy cerdo no dejaba de decirme, lo cabrona que era pues lo tenía de lo más estrecho… cerrado para entendernos (joder, no sabéis el dolor que me hizo sentir, hacia al menos un año que mi orificio no era utilizado nada mas que para uso personal), continuaba comentando que se notaba no solo el poco uso por no decir por mucho tiempo e incluso me comento que seguro que yo lo habría echado de menos (joder, os debo confesar que tenía razón).
Continuo si apartarse de mi, echo su cuerpo hacia atrás al tiempo que retiro una de sus manos de mi sintiendo como alzo su brazo a modo de coger algo, mientras que su otra mano pude notar la había colocado entre mis nalgas y su bulto, que por unos movimientos pude intuir que tras bajar su cremallera saco del interior de su pantalón su miembro. Tras sisearme a modo de pedirme silencio, continuo tras sujetar mi tanga tiro de el hacia abajo al tiempo que note, como algo líquido resbalaba desde el inicio de mis nalgas hacia mis muslos, diluyéndose entre mis glúteos, dejándome toda pringosa de ese liquido. Que ante mi ignorancia por saber que coño era, eche mi vista hacia atrás como pude, observando como el muy cabron tras haber cogido una aceitera, la había vertido en su totalidad en mis nalgas. Cuando mi padre se me acerco de nuevo, sentí nuevamente sus manos directamente en mi cintura, le comente nuevamente que me dejara, que si estaba loco o que pues en el piso de arriba estaba mi chico y mi madre… su mujer (seguramente follando). Sin haber escuchado ni tan siquiera una palabra mía, me comento que si ya a olvidado lo bien que lo habíamos pasado en el pasado, comentándole que lo que paso en su momento fue un error, además eso pertenecía al pasado. Sus manos abandonaron mis cinturas dirigiéndola hacia mis nalgas, mientras me las manoseaba e incluso había comenzado a pasar sus dedos por mis glúteos aprovechando el aceite.
Volvía a comentarme refiriéndose a ese “error” como según el yo lo llamaba, recordándome el inmenso placer que me daba, aunque en un principio no me gustaba y al final acabe gozándolo, llegándolo a pedírselo en más de una ocasión (ostias, como siento como me humilla, cada vez que me lo recuerda). Recuerdo que le comente a mi padre que no quería, además y si nos pillan... se van a enterar, mientras mi padre colocaba su otra mano sobre uno de mis pechos, acabo por comentarme que mejor entonces seria callarse, a no ser que quería que mi chico supiera lo que ocurrió entre nosotros. Recuerdo como le comente que no seria capaz de hacerlo, al tiempo que comenzó a presionar mi cuerpo hacia delante contra la encimera, le pedí una y otra vez que me dejara en paz que no lo hiciera, pero note como mi padre había colocado esa cabezota en la entrada de mi dilatado orificio anal, mientras me comentaba que no alzara la voz a no ser que quería que mi novio se enterara, acabando por decirme que me relajara que se notaba que hacia tiempo que nadie usaba la puertecilla trasera. Mientas casi en susurros le comentaba que me dolía, dios se me soltaron las lagrimas mientras que este hijo de puta iba presionando, sintiendo como a medida que su miembro me iba entrando mis lagrimas caían.
Os lo juro, mientras el muy hijo de puta me presionaba hacia delante con su cuerpo, para continuar por dejarse caer hacia atrás, me comentaba que no estaba siendo una buena hija, pues no había razón como para dejarle tanto tiempo en ese estado, con lo mucho que me quiere y con las ganas que deseaba tenerme así. Mientras mi cuerpo estaba curvado hacia delante (me tenia doblada… echada hacia delante), me tenia prácticamente sobre la fría encimera de la cocina, le pedía entre gemidos que parara por dios, que me dolía mucho que sentía que algo se me rompía dentro. Joder, era evidente que hacia tiempo que mi padre no lo hacia, pues estaba realmente dura e incluso note por un descuido como le pesaban los testículos, obviamente llenos de semen. Nada mas ir adaptándome no solo a la posición sino a esa barra de carne (olvidada no solo en mi memoria sino por mi orificio anal), comenzó a penetrarme los primeros minutos despacio a modo lubricar aun más mi orificio, pero a medida que notaba como su miembro entraba con facilidad en cada una de sus embestidas, llegando incluso yo misma al notar sus testículos chocar contra mis nalgas. Comentándome de nuevo el muy cabron en plan jocoso lo dilatado que lo tenia ya, comenzando a acelera sus embestidas, alternando sus golpe de pelvis marcando las penetraciones, de dentro hacia fuera.
Notando como no solo mí cuerpo había cedido, sino como me iba entregando al placer, mientras me iba penetrando dirigió sus brazos hacia mis hombros, colocando sus manos sobre los tirantes de mi suéter al tiempo que los desplazaba hacia mis brazos, bajándose solos al compás de las embestidas. Mientras gozábamos ambos, había comenzado por mi parte en dirigir una de mis manos hacia mi pubis, hacia mi caliente y húmedo orificio vaginal de manera de poder masturbarme, y llegar a alcanzar unos orgasmos más satisfactorios. Como mientras gozaba, sentí como una caricia mi camiseta posarse sobre mis manos, las cuales aun estaban reposadas sobre la fría encimera, aguantando las brutales penetraciones de mi padre. Mientras que continuo por bajar camisa hasta dejármela en la cintura, tras esto continuo con mi sujetador, colocando rápidamente las palmas de sus manos sobre mis pechos, amasándomelos, sujetándolos como si fueran saco de harina, colocando sus dedos sobre mis pezones, frotándomelos con la yema de sus dedos, para continuar por pellizcármelos. Os debo confesar que aunque me tenia donde el quería (…que yo la verdad dicha lo deseaba), y como el quería… dócil y sumisa a sus actos, sin sacármela fue apartándome de la encimera para dirigirme hacia el suelo.
Como el muy cabron sabia como llevarme, pues al tiempo que me penetraba hincaba sus rodillas en las mías, haciéndome ceder e inclinarme hacia abajo hasta arrodillarme sobre en el frió suelo de la cocina, continuando sus embestidas como el me comentaba como una perra. Fui notando como se iba a venir, pues no solo por la presión de sus manos hincadas en mis carnes, pues aquellos dedos eran como clavos hasta llegue a pensar, que llegaría a clavármelos en mi cintura, al tiempo notaba en mi interior como su miembro se le hinchaba. En ese preciso momento, gracias al destino escuchamos las voces de mi madre y de Oscar, aunque un poco lejanas nos dieron la sensación que comenzaban a bajar por las escaleras, por lo que nos daba tiempo para que me la sacara y arreglar un poco las ropas. Aunque mi padre, no son de esos hombres que tratan a las mujeres con dulzura y cuidado, pues al sacarla de mi lo hizo tan torpe como si se tratara de su primerizo, haciéndome tal daño que me costo levantarme algunos minutos, mientras mi padre me maldecía al tiempo que me comentaba que parecía una puta pidiendo guerra, pues aun continuaba a cuatro patas con mi trasero expuesto (joder, no comprendía el muy cabron que era tal el dolor que sentía, que no me podía ni tan siquiera poner de pie).
Recuerdo que las voces estaban cada vez más próxima a la entrada de la cocina, donde mi padre una vez más me pedía por favor que me levantara, que no había tiempo para más… si eso pretendía (como no era un hombre, que más iba a pensar si solo piensa con la cabeza que tienen entre sus piernas). Pero la indignación fue a mayor, cuando coloco la planta de su pie sobre mis nalgas, ejerciendo tal fuerza que me desplazo hacia delante, limpiado no solo con mis pechos las baldosas de la cocina sino incluso con mi rostro, al tiempo que me decía que me levantara y que arreglara mis ropas, pues parecía una pordiosera. Me comento que mientras yo me arreglaba, de manera para hacer tiempo el iría a recibirlos y los conduciría hacia el salón, para yo poder llevar los café. Antes de irnos el cerdo de mi padre, me comento que no respirara tan tranquila pues el deseaba acabar, pues no se podía quedar de esa manera y que debía de acabar la faena, mi peor recuerdo de ese día no fue lo que ocurrió en la cocina, sino lo que me obligo hacer luego mas tarde, donde arrodillara no solo me trague sus líquidos sino que saboree ese vástago que sabia a aceite entre otros sin sabores.
Mas tarde cuando salimos de casa de mis padres, ambos coincidimos en no ir al cine que mejor nos quedaríamos en casa, en Oscar se le notaba la cara de felicidad que tras preguntarle como le fue, me comento que no sabia lo blanda que era mi cama y lo buena que era mi madre sobre ella, el muy hijo de puta se la había beneficiado. No quise pedirle explicaciones, pero el muy cabron no dejo de comentarme con todo tipo de detalles lo que hicieron. Me comentaba que al principio creyó que mi madre era una estrecha, pero a medida que el insistía mi madre iba cediendo poco a poco, hasta tal punto que cuando se la saco y enseño esta tardo mucho en agacharse, y comérsela un rato para mas tarde acabar en mi propia cama. Bueno quisiera narraros como al final pude acabar con mi padre, pero eso lo dejare para otra ocasión, a raíz de este echo acabe con Oscar, más por que me lo pidió mi madre la cual comento tanto a mi padre como a mi, que la llevo a la fuerza a la cama e hizo con ella, lo que no había en los escritos, imaginaros cual de ellas seria la verdad. Bueno os dejo de momento, quisiera que mi próxima confesión no tardara tanto, pero la verdad últimamente estoy muy liada.
Ante todo, debo deciros referente a los comentarios de mi forma de explicaros mis historias. que si mi escritura, no esta bien redactada, que apenas es legible, que tiene dificultad a la hora de leer o incluso que da mal sentido, a la hora de explicar los placeres obtenidos o sentidos. Lo siento enormemente, pero intentare redactaros lo mejor que pueda mis experiencias, me cuesta a veces escribir todos mis sensaciones, pues el plasmarlas creo que es lo mas difícil. Espero que os haya gustado, si queréis que siga contaros me lo comentáis pues me gusta mucho recibir vuestros email. A aquellos que queráis contactar conmigo hacedlo a mí dirección de email susanabix@hotmail.com.
O si queréis pasaros por mi blogs, aunque se que no esta actualizado, si os muestro con varias fotos susanabix-misconfidencias.blogspot.com
Hola, me llamo Susana, ante todo gracias a todos los que me habéis leído, sobre todo aun más agradecida a aquellos que me habéis escrito. Agradezco de corazón, que os haya gustado e incluso que os haya sido tan placentero, como a mí relatárosla.
Ante todo me debo disculpar, pues no siempre puedo responder a todos los que me habéis mandado vuestro email, pero os aseguro que los leo con el mayor de las satisfacciones y os contestare, en la manera de lo posible. También me debo disculpar, por todos aquellos que me quieren poner en contacto conmigo, sobre todo cuanto enciendo el Messenger, pero os comento que me es imposible contestar a todos, aun más cuando aumentan el número de pestañas elevándose. Os recordaré que soy una ardiente chica del sur de Andalucía, de 23 años, morena, de ojos castaños, de 1.75m de altura, 90/59/88 aprox., y bisexual. Me considero una chica simpática, abierta (a veces muy abierta), extrovertida, atractiva, inteligente, en otras palabras una sin vergüenza integral, muy buena gente, simpática y bastante loca... vamos una chica con la que se puede pasar un buen rato (joder, pido algo más de 15 minutos…). Me gusta conocer gente, descubrir cosas nuevas, divertirme, lo típico de una chica de mi edad (tengo una manera especial de ver la vida). Me gusta salir, hacer locuras, aunque me sea difícil de reconocer que me gusta beber demasiado (joder, no soy alcohólica… pero debería controlarme). Si queréis saber más sobre mí, me lo decís en un email y quien sabe que más os cuento.
Bueno no me enrollo mas… comenzare a narraros esta nueva confesión. Este hecho me ocurrió hace hoy día hace tres años y rondaba por ese entonces los 20 años, os diré que por ese tiempo tenía novio (uno mas en mi larga lista), aunque llevábamos poco tiempo saliendo, considerábamos la relación ya estable y formal. Perdón por mi falta de respeto hacía el pues no lo os he presentado aun, mi chico de entonces se llamaba Oscar, era seis años mayor que yo y aunque yo soy de Sevilla el era de Madrid, nos conocimos en una fiesta de cumpleaños a través de una amiga común, y desde ese momento congeniamos tanto que continuamos nuestra amistad y más tarde una relación más estable, ya sea por Internet, móvil e incluso en algún encuentro u otro cuando el bajaba desde Madrid (ya sabéis para que, no creo que haga falta explicaros). Obviamente a Oscar no le conté palabra alguna de mi pasado, naturalmente aun menos referente a mi padre, aunque en una de mis visitas mi psicólogo me aconsejo que se lo contara… más por evitar futuras barreras. Os debo de mencionar, que hacía ya al menos un año que vivía sola en mi piso, el cual gracias a la ayuda de mi padrino vivía de forma independiente de mis padres, al cual hacia precisamente un año que este no me ponía su mano encima, por no deciros una extremidad.
Comenzare ya, todo comenzó de forma casual, estábamos de compras mi chico y yo por un centro comercial, entrando en una tienda o otra, caminando a lo largo de las galerías, cuando de forma casual nos encontramos de frente con mi madre. La cual entre las oportunas presentaciones, nos invito a tomar unos cafés mientras continuábamos hablábamos. Recuerdo que mi chico no dejaba de mirar a mi madre, pero no creáis que la miraba mal sino todo lo contrario, su mirada desprendía deseo. Antes de marcharnos quiso invitarnos a almorzar un día, quedando al final precisamente para ese domingo a almorzar en casa de mis padres. Recuerdo como horas más tarde con total descaro, me comento lo buena que estaba mi madre, que no se extrañaba de donde provenía tanto mi belleza como el cuerpo de bandera que teníamos. Comentaba que se notaba que mi padre la tenia no solo desaprovechada sino hasta abandonada, continuando por decir que posiblemente mi padre por la edad había saltado el charco o mejor dicho se había cambiado de acera (como se notaba que no conocía a mi padre).
Mientras hacíamos el amor comenzó de nuevo los comentarios, pero esta vez os puedo asegurar que mientras me follaba comencé a notar como su miembro se endurecía y agrandaba aun mas dentro de mi, mientras gozaba le comente que le haría a mi madre sí tuviera la oportunidad (joder, no se como coño hizo aquello, pero me arranco tal orgasmo que solo volverlo a pensar, me mojo completamente). Bueno sigo, a medida que nombraba a mi madre me bombeaba con mas fuerza y ansias, comentando que le haría lo que ningún hombre le ha hecho (…de eso estoy segura), al tiempo que aceleraba sus embestidas siendo sus penetraciones de lo mas profundas y satisfactorias, haciéndome alcanzar varios orgasmo. Como sí hubiera sido un juego, le deje caer “que no tendría huevos de hacerlo”, dejándolo ahí la cosa. Bueno continúo que me enrollo yéndome por los cerros de Úbeda... Llego el ansiado Domingo ambos estábamos nervioso, Oscar quizás por ver nuevamente a mi madre, y en cambio yo precisamente por evitar ver a mi padre. Recuerdo que antes de salir se me ocurrió comentarle a mi chico una propuesta, que nos podríamos ir temprano de casa de mi padre, de manera que pudiera irnos al cine ya sea a sesión normal o la sección golfa, mientras le comentaba mi propuesta me iba vistiendo delante de el, a modo de hacerle llegar con mas profundidad la idea.
Recuerdo lo que me puse ese día, no solo por tenerlo anotado en mi diario sino por lo que ocurrió más tarde, me puse sexy pues la idea era provocarle pues nada más verme como me colocaba por ejemplo las medias era visible su erección. Por haceros a la idea me puse una mini falda azul marino, un suéter blanco de tirantas, unas medias blancas con encajes y bordados, y como ropa interior me puse un tanga blanco y un sujetador de media copa y sin tirantas (coño, la idea era agilizar a la hora de poderlo hacer en cualquier parte, sin llegar a quitarme prenda alguna). Sigo, bueno nada llegar a casa de mis padres, tras comentarnos que estaríamos los cuatro solos (más por que habían dado a la chica/ama de llave/criada/etc., pues le habían dado el día libre), mi padre tras dar la mano a Oscar aprovecho por llevárselo mientras comenta que debían de hablar de cosas de hombres, yo en cambio ayude a mi madre a poner la mesa. Bueno la velada estuvo todo lo bien que se podría dar… demasiado bien, llegando a ver incluso como mi padre y Oscar se llevaban tan bien como sí fueran amigos de toda la vida y eso que solo se conocía de horas. Recuerdo como mi madre me comentándome que suerte había tenido, pues el chico les había caído bien a ambos, tras el almuerzo me dispuse a recoger la mesa pues como he comentado antes, no trabajaba la chica (ama de llave/criada/etc.).
Comencé a preparar el café, mientras me encontraba recogiendo la cocina mi madre me comento que se llevaba a Oscar de tour por la casa, que como buena anfitriona le debía de enseñar todo sobre todo mi dormitorio, llevándoselo de lo más entusiasmada, mientras Oscar antes de desaparecer por la puerta me guiño un ojo al tiempo que me soltaba un comentario “me dejas” (joder, sabia lo que pretendía el muy cabron). Mientras colocaba los platos y demás útiles en el interior del lavavajillas, como algo obvio incline mi cuerpo hacia delante al tiempo que seguramente se me debía de haber subido mi minifalda hacia arriba, sin acordarme en ese momento precisamente de mi padre. Cuando escuche la voz de mi padre desde el salón, venia hablando hasta entrar en la cocina, comenzó por preguntarme sobre Oscar, el típico interrogatorio de padre a hija (ó para ser mas precisa de ex amante). Sus comentarios comenzaron desde su edad, pues me comentaba que no entendía como que me había fijado en un chico tan mayor y no en un chico de mi edad, divagando entre las posibles opciones hasta al final posiblemente por mi silencio (mi silencio era mas por mi ignorancia hacia el). Comenzó al final a acabarse sus opciones a comenzar en referencia al sexo, como preguntar por sí era acaso por el tamaño, por la experiencia de este, la técnica… la verdad no me sorprendió, aun mas creo que esperaba este tipo de preguntas.
Mientras mi padre continuaba hablando, este se había colocado detrás mía, sentándose en una de las sillas que tenemos (pues como la cocina es grande, mis padres tienen dentro de la misma decoración de esta una mesa con cuatro sillas). Bueno sigo, seguramente este estuviera observando como se me subía la falda nuevamente (coño, a modo de telón de un teatro), mientras yo continuaba colocando las cosas en el lavavajillas, inclinándome una y otra vez hacia delante sin acordarme de mi padre, mostrándole sin darme cuenta y la verdad sin intención alguna por mi parte mis desnudas nalgas (pues como he comentado antes llevaba unas braguitas tipo tanga y precisamente de hilo). Sin dejar hablar sus comentarios fueron convirtiéndose cada vez más jocosos y malintencionados, llegando a preguntarme ya directamente en como se comportaba Oscar en la cama, sí era bueno y sí me dejaba satisfecha o acaso llegaba e incluso a disimular mis orgasmos más por no herir sus sentimientos, o quizás lo pudiera haber echado de menos, acabando sus comentarios por mi forma de vestir… pues más parecía una zorrita calienta pollas. Mientras hablaba hubo un silencio de minutos, para volver a continuar al tiempo que noté no solo su presencia detrás de mí sino sentí una de sus manos en mis hombros y su aliento en mi oído (sentí nauseas).
Me pregunto de nuevo que le comentara como de bueno era en la cama, que si mi silencio era motivo por no decirle que no le había olvidado, recuerdo que me rehuí enfurecida llegándole a amenazar. Mientras mi padre colocaba una de sus manos, sobre uno de mis pechos mientras con la otra había comenzado a magrear mis nalgas, me comentó sí le había confesado mis inicios con el (Joder, me hizo sentir de lo más sucia al tiempo que sentí un escalofrió que me quedé petrificada, no supe que hacer y aún menos como actuar). Me comentaba que nada más verme entrar por la puerta con semejante atuendo, se le había puesto tan dura que esperaba la ocasión para poderse saciar conmigo como en los viejos tiempos, pues mi madre como que no lo haría. Pero creo que llego la pregunta inevitable, os comento me pregunto si Oscar practicaba conmigo el sexo anal… en otras palabra si me daba por mi estrechó culito, a lo grave error por mi parte le respondí… y le respondí negativamente, que no era una práctica que a Oscar le pusiera sino todo lo contrario, pues llegaba incluso a bajarle su erección, y casi entre susurros acabe por comentar, que la verdad yo la echaba de menos.
Mientras una mano descendía desde mi pecho hacia mi cintura y la otra ascendía desde mis nalgas, colocándose de manera que estuviera una a cada lado de mi cintura, comenzó primero a presionar su bulto sobre mis nalgas continuando por simular muy lentamente unas olvidadas penetraciones, notando la presión de ese bulto a lo largo de mis nalgas incrustado entre mis glúteos. Casi sin fuerza y tartamudeando le pedí que por favor me dejara, que nos iban a descubrir pero con el que escucha llover, como sí la cosa no fuera con el. Pues echo su cuerpo sobre el mío, obligándome por su peso a echarme hacia delante… recostándome sobre la fría encimera de mármol de la cocina, de forma que mis nalgas quedaran hacia atrás expuesta y a la espera, aguantando semejante dureza. En voz baja casi en susurros le reprochaba su actitud, pidiéndole que me dejara que no quería lo que pretendía, mientras mi padre sin oír mis peticiones levantaba mi corta faldita hacia arriba, asombrado observaba como me quedaba mi tanga, el cual se encontraba ya entre mis glúteos. Mi respiración era agitada y mi corazón latía muy deprisa como si esperara lo inevitable, casi se me sale el corazón del cuerpo cuando en ese preciso momento, note como su bulto duro presionaba sobre mi orificio anal al tiempo que me comentaba al oído, lo que íbamos a disfrutar.
Recuerdo que me quede inmóvil, mientras fui notando como una de sus manos tras abandonar mi cintura, descendió en busca de mis nalgas comenzando a manosearlas, bajándola aun mas hasta poderla introducir por mi entre pierna, acariciando en toda mi totalidad mis glúteos. Apenas pude decir palabra alguna, pues ni pude acabar cuando le llamaba pa… pa…, aun mas tras sentir como iba introduciendo sus dedos entre mis glúteos hasta mi orificio anal, facilitado por el uso de ese nefasto día del tanga, que mi le molesto el hilo de este pues comenzó a pasar su dedo a lo largo de este, finalizando por presionar sobre mi orificio anal. Volví a suplicarle pero de poco me sirvió, pues creo que lo excito aún más, hasta que muy a pesar mío me fue introduciendo uno de sus dedos, hasta con cierto dolor note como su nudillo traspasaba mi orificio. Mientras el muy cerdo no dejaba de decirme, lo cabrona que era pues lo tenía de lo más estrecho… cerrado para entendernos (joder, no sabéis el dolor que me hizo sentir, hacia al menos un año que mi orificio no era utilizado nada mas que para uso personal), continuaba comentando que se notaba no solo el poco uso por no decir por mucho tiempo e incluso me comento que seguro que yo lo habría echado de menos (joder, os debo confesar que tenía razón).
Continuo si apartarse de mi, echo su cuerpo hacia atrás al tiempo que retiro una de sus manos de mi sintiendo como alzo su brazo a modo de coger algo, mientras que su otra mano pude notar la había colocado entre mis nalgas y su bulto, que por unos movimientos pude intuir que tras bajar su cremallera saco del interior de su pantalón su miembro. Tras sisearme a modo de pedirme silencio, continuo tras sujetar mi tanga tiro de el hacia abajo al tiempo que note, como algo líquido resbalaba desde el inicio de mis nalgas hacia mis muslos, diluyéndose entre mis glúteos, dejándome toda pringosa de ese liquido. Que ante mi ignorancia por saber que coño era, eche mi vista hacia atrás como pude, observando como el muy cabron tras haber cogido una aceitera, la había vertido en su totalidad en mis nalgas. Cuando mi padre se me acerco de nuevo, sentí nuevamente sus manos directamente en mi cintura, le comente nuevamente que me dejara, que si estaba loco o que pues en el piso de arriba estaba mi chico y mi madre… su mujer (seguramente follando). Sin haber escuchado ni tan siquiera una palabra mía, me comento que si ya a olvidado lo bien que lo habíamos pasado en el pasado, comentándole que lo que paso en su momento fue un error, además eso pertenecía al pasado. Sus manos abandonaron mis cinturas dirigiéndola hacia mis nalgas, mientras me las manoseaba e incluso había comenzado a pasar sus dedos por mis glúteos aprovechando el aceite.
Volvía a comentarme refiriéndose a ese “error” como según el yo lo llamaba, recordándome el inmenso placer que me daba, aunque en un principio no me gustaba y al final acabe gozándolo, llegándolo a pedírselo en más de una ocasión (ostias, como siento como me humilla, cada vez que me lo recuerda). Recuerdo que le comente a mi padre que no quería, además y si nos pillan... se van a enterar, mientras mi padre colocaba su otra mano sobre uno de mis pechos, acabo por comentarme que mejor entonces seria callarse, a no ser que quería que mi chico supiera lo que ocurrió entre nosotros. Recuerdo como le comente que no seria capaz de hacerlo, al tiempo que comenzó a presionar mi cuerpo hacia delante contra la encimera, le pedí una y otra vez que me dejara en paz que no lo hiciera, pero note como mi padre había colocado esa cabezota en la entrada de mi dilatado orificio anal, mientras me comentaba que no alzara la voz a no ser que quería que mi novio se enterara, acabando por decirme que me relajara que se notaba que hacia tiempo que nadie usaba la puertecilla trasera. Mientas casi en susurros le comentaba que me dolía, dios se me soltaron las lagrimas mientras que este hijo de puta iba presionando, sintiendo como a medida que su miembro me iba entrando mis lagrimas caían.
Os lo juro, mientras el muy hijo de puta me presionaba hacia delante con su cuerpo, para continuar por dejarse caer hacia atrás, me comentaba que no estaba siendo una buena hija, pues no había razón como para dejarle tanto tiempo en ese estado, con lo mucho que me quiere y con las ganas que deseaba tenerme así. Mientras mi cuerpo estaba curvado hacia delante (me tenia doblada… echada hacia delante), me tenia prácticamente sobre la fría encimera de la cocina, le pedía entre gemidos que parara por dios, que me dolía mucho que sentía que algo se me rompía dentro. Joder, era evidente que hacia tiempo que mi padre no lo hacia, pues estaba realmente dura e incluso note por un descuido como le pesaban los testículos, obviamente llenos de semen. Nada mas ir adaptándome no solo a la posición sino a esa barra de carne (olvidada no solo en mi memoria sino por mi orificio anal), comenzó a penetrarme los primeros minutos despacio a modo lubricar aun más mi orificio, pero a medida que notaba como su miembro entraba con facilidad en cada una de sus embestidas, llegando incluso yo misma al notar sus testículos chocar contra mis nalgas. Comentándome de nuevo el muy cabron en plan jocoso lo dilatado que lo tenia ya, comenzando a acelera sus embestidas, alternando sus golpe de pelvis marcando las penetraciones, de dentro hacia fuera.
Notando como no solo mí cuerpo había cedido, sino como me iba entregando al placer, mientras me iba penetrando dirigió sus brazos hacia mis hombros, colocando sus manos sobre los tirantes de mi suéter al tiempo que los desplazaba hacia mis brazos, bajándose solos al compás de las embestidas. Mientras gozábamos ambos, había comenzado por mi parte en dirigir una de mis manos hacia mi pubis, hacia mi caliente y húmedo orificio vaginal de manera de poder masturbarme, y llegar a alcanzar unos orgasmos más satisfactorios. Como mientras gozaba, sentí como una caricia mi camiseta posarse sobre mis manos, las cuales aun estaban reposadas sobre la fría encimera, aguantando las brutales penetraciones de mi padre. Mientras que continuo por bajar camisa hasta dejármela en la cintura, tras esto continuo con mi sujetador, colocando rápidamente las palmas de sus manos sobre mis pechos, amasándomelos, sujetándolos como si fueran saco de harina, colocando sus dedos sobre mis pezones, frotándomelos con la yema de sus dedos, para continuar por pellizcármelos. Os debo confesar que aunque me tenia donde el quería (…que yo la verdad dicha lo deseaba), y como el quería… dócil y sumisa a sus actos, sin sacármela fue apartándome de la encimera para dirigirme hacia el suelo.
Como el muy cabron sabia como llevarme, pues al tiempo que me penetraba hincaba sus rodillas en las mías, haciéndome ceder e inclinarme hacia abajo hasta arrodillarme sobre en el frió suelo de la cocina, continuando sus embestidas como el me comentaba como una perra. Fui notando como se iba a venir, pues no solo por la presión de sus manos hincadas en mis carnes, pues aquellos dedos eran como clavos hasta llegue a pensar, que llegaría a clavármelos en mi cintura, al tiempo notaba en mi interior como su miembro se le hinchaba. En ese preciso momento, gracias al destino escuchamos las voces de mi madre y de Oscar, aunque un poco lejanas nos dieron la sensación que comenzaban a bajar por las escaleras, por lo que nos daba tiempo para que me la sacara y arreglar un poco las ropas. Aunque mi padre, no son de esos hombres que tratan a las mujeres con dulzura y cuidado, pues al sacarla de mi lo hizo tan torpe como si se tratara de su primerizo, haciéndome tal daño que me costo levantarme algunos minutos, mientras mi padre me maldecía al tiempo que me comentaba que parecía una puta pidiendo guerra, pues aun continuaba a cuatro patas con mi trasero expuesto (joder, no comprendía el muy cabron que era tal el dolor que sentía, que no me podía ni tan siquiera poner de pie).
Recuerdo que las voces estaban cada vez más próxima a la entrada de la cocina, donde mi padre una vez más me pedía por favor que me levantara, que no había tiempo para más… si eso pretendía (como no era un hombre, que más iba a pensar si solo piensa con la cabeza que tienen entre sus piernas). Pero la indignación fue a mayor, cuando coloco la planta de su pie sobre mis nalgas, ejerciendo tal fuerza que me desplazo hacia delante, limpiado no solo con mis pechos las baldosas de la cocina sino incluso con mi rostro, al tiempo que me decía que me levantara y que arreglara mis ropas, pues parecía una pordiosera. Me comento que mientras yo me arreglaba, de manera para hacer tiempo el iría a recibirlos y los conduciría hacia el salón, para yo poder llevar los café. Antes de irnos el cerdo de mi padre, me comento que no respirara tan tranquila pues el deseaba acabar, pues no se podía quedar de esa manera y que debía de acabar la faena, mi peor recuerdo de ese día no fue lo que ocurrió en la cocina, sino lo que me obligo hacer luego mas tarde, donde arrodillara no solo me trague sus líquidos sino que saboree ese vástago que sabia a aceite entre otros sin sabores.
Mas tarde cuando salimos de casa de mis padres, ambos coincidimos en no ir al cine que mejor nos quedaríamos en casa, en Oscar se le notaba la cara de felicidad que tras preguntarle como le fue, me comento que no sabia lo blanda que era mi cama y lo buena que era mi madre sobre ella, el muy hijo de puta se la había beneficiado. No quise pedirle explicaciones, pero el muy cabron no dejo de comentarme con todo tipo de detalles lo que hicieron. Me comentaba que al principio creyó que mi madre era una estrecha, pero a medida que el insistía mi madre iba cediendo poco a poco, hasta tal punto que cuando se la saco y enseño esta tardo mucho en agacharse, y comérsela un rato para mas tarde acabar en mi propia cama. Bueno quisiera narraros como al final pude acabar con mi padre, pero eso lo dejare para otra ocasión, a raíz de este echo acabe con Oscar, más por que me lo pidió mi madre la cual comento tanto a mi padre como a mi, que la llevo a la fuerza a la cama e hizo con ella, lo que no había en los escritos, imaginaros cual de ellas seria la verdad. Bueno os dejo de momento, quisiera que mi próxima confesión no tardara tanto, pero la verdad últimamente estoy muy liada.
Ante todo, debo deciros referente a los comentarios de mi forma de explicaros mis historias. que si mi escritura, no esta bien redactada, que apenas es legible, que tiene dificultad a la hora de leer o incluso que da mal sentido, a la hora de explicar los placeres obtenidos o sentidos. Lo siento enormemente, pero intentare redactaros lo mejor que pueda mis experiencias, me cuesta a veces escribir todos mis sensaciones, pues el plasmarlas creo que es lo mas difícil. Espero que os haya gustado, si queréis que siga contaros me lo comentáis pues me gusta mucho recibir vuestros email. A aquellos que queráis contactar conmigo hacedlo a mí dirección de email susanabix@hotmail.com.
O si queréis pasaros por mi blogs, aunque se que no esta actualizado, si os muestro con varias fotos susanabix-misconfidencias.blogspot.com
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