martes, 20 de noviembre de 2007

Forzada a ser manoseada

Forzada a ser manoseada

Hola de nuevo, ante todo gracias a todos los que me habéis escrito. Os voy a contar algunas de mis experiencias en colectivos urbanos.

Me llamo Susana, como sabéis de mí soy una chica muy morbosa, me atraen los sitios públicos, los Púb de intercambios de parejas y en la intimidad me gusta dejarme hacer, tanto a los chico como a las chica, ya que me cuesta decir "no".

He de reconocer que soy infiel por naturaleza, pues mantengo una relación con un chico al cual no le importa mi personalidad siempre que sea discreta. (Ambos mantenemos una relación paralela a la nuestra, como norma no nos relacionamos con chicas/chicos de nuestra misma ciudad).

Aunque ya me descrito en mi anterior relato, me describiré chica de 21 años, bisexual, actualmente morena (teñida pues era pelirroja), ojos castaños, mido 1.75 cm., medidas 90 / 59 / 88 aproximadamente. Suelo frecuentar las páginas de contactos de www.explanada.com, entre otras, suelo ir casi todo los fines de semana a club de intercambios de parejas (como entre otros el Guarana, situado en el polígono Pisa en Mairena del Aljarafe), obteniendo muchos contactos bastantes satisfactorios en la mayoría, llegando a practicar hasta tríos, y últimamente me he desplazado fuera a mantener algún que otro contacto. (Como he comentado antes, prefiero que sean de chicos de fuera de mi provincia)

Os tengo que reconocer que tanto mis piernas como mi trasero es lo que más me gusta e incluso a mi me gusta acariciármelo. Soy conciente que mi forma de vestir me hace más destacable para ser manoseada, pero es algo que me excita enormemente.

Me gusta vestir elegante, ya que soy coqueta por naturaleza. No soy ni exhibicionista, ni fetichista, ni me gusta vestir como una "puta", por mucho que me guste calentar a todo macho que este cerca de mí. Intento hacer realidad todas mis fantasía que son muchas, pues tengo bastantes sueños eróticos los cuales son tan reales que me levanto muy mojada, con ganas de poder satisfacerme y ante la imposibilidad de la hora me tengo que conectar al Messenger para poder masturbarme con las charlas de algunos amigos asta que logro alcanzar varias veces mis orgasmos, como habéis notado soy multiorgasmica.

Me gusta coger el transporte publico en horas puntas pues son aquellos donde puedo hacer realidad mis fantasías, mi vicio. También se como me dicen algunas de mis amigas que yo soy la culpable que luego los hombres se crean el derecho de poder manosearnos, me dicen que tengo algún problema psicológico o mental.

Os quiero contar mis experiencia en estos lugares, este episodio me ocurrió no hace mucho tiempo, pues como afición que tengo busco la manera de poder disfrutar, más adelante os iré contando a medida que me lo vayáis pidiendo.

Me ocurrió cierto día, cuando estaba en la oficina, nos llego un obra el cual me pidieron que me trasladara al lugar indicado para verificarla. Me dieron los detalles, me aconsejaron que me fuera con mi vehiculo asta la estación de tren, para coger un cercanía, dejando el coche estacionado. Luego me fuera al andén donde cogiera mi cercanía asta el lugar de la obra donde al llegar me recogerían. (El motivo de hacer esto era el ir más cómodo, quitarme tráfico y ahorrarme gasolina) Seguí las indicaciones y esto me ocurrió.

Nada mas levantarme sobre las 7:00 de la mañana, me duche, me arregle colocándome una falda hasta las rodillas bueno un poco más corta, con medias negras tipo liga, una suéter de cuello largo negro y un abrigo pues hace frió a esas horas. Coji el coche asta llegar a la estación, estacione mi coche, me dirigí hacía el anden a coger el cercanía situándome al fondo del vagón.

Como es costumbre en mi, me situé donde me gusta al fondo detrás de los últimos asientos, me coloque mis auriculares quedándome inmersa en la música, me apoye en el pasamano pegado a la luna del vagón, mirando el paisaje por el cristal.

No había mucha gente por lo que no tuve problemas de colocarme donde me gusta, el vagón lo repletaba chicos y chicas sentados al principio seguramente estos irían al institutos, los típicos pasajeros que se disponían a trasladarme a los pueblos cercanos, ancianos, mujeres, hombres estos últimos por su forma de vestir de alguna empresa de la construcción.

Se puso en marcha pero nada más moverse se detuvo a los 5 minutos, en la siguiente estación donde salieron algunos chicos pero entraron el doble de personas, situándose la gran mayoría al fondo. Entre la calefacción y el calor de tantos cuerpos unidos, me entro bastante calor y mas con el abrigo puesto por lo que como pude me quite el abrigo para colocarlo sobre el asiento al cual estaba yo apoyada. En mis movimientos a la hora de quitármelos le gusto a algunos a otros tuve que molestarle no era mi intención, pero después me disculpe con alguna sonrisa.

El cercanía se detenía varias veces pero no estaba más de 4 o 5 minutos parado poniéndose de nuevo en marcha. No paso mucho tiempo cuando me siento observada, por el reflejo del cristal me fije como me miraban mas de uno a mí alrededor, empezando a humedecerme ya que imaginaba sus manos en mi cuerpo.

Me fije en un par de hombres uno de ellos en especial pues tenía unos ojos preciosos, tendría al menos 36 años mas o menos, se coloco detrás mía, notaba muy cerca su presencia, sentí mi corazón acelerar pues hacia un tiempo que no me ocurría nada excitante. Empecé a moverme como si fuera al compás de la música a contonear mi cintura, moviendo mi trasero en otras palabras a provocar. Pero me detuve al sentir sus manos en mí, note fugazmente como me pasaban sus dedos por mis nalgas, retire mis nalgas hacia delante, fingiendo que me había dado cuenta pero no le dije nada.

De nuevo volvió a colocarme la palma de la mano sobre mis nalgas, esta vez fue mas descarado sentí pasaba su mano sobre mi glúteo recorriéndolo hacia abajo para subirla recorriendo la raja que las une. Rápidamente situé mi brazo hacia atrás, retirando la mano intrusa, girándome para ver quien era el autor pero nada ver al chico con esos ojazos no pude decirle nada, me quede muda por el temor a forma el escándalo. Se quedo quieto un par de minutos, hasta de nuevo volver a la carga.

Sentí como deslizaba sus dedos por mis nalgas, aprovechaba el traqueteo del vagón para sus caricias, sus manoseos eran cada vez más suaves con tacto sin presionar. Eche de nuevo mi brazo hacia atrás para retirar su mano, dejando mi brazo pegado a mi espalda a modo de guardián, comentándole “su cara dura”, pero el me contesto con una sonrisa.

Me sentía cada vez mas excitada, dejando cada vez mas de reprocharle su abuso hacia mi, me quede en silencio, aunque creo que el lo entendió como un consentimiento a dejarme hacer, aun más cuando retire mi brazo. Deslizo su mano sobre mi nalga acariciándola recorriendo mis glúteos, bajando hacia abajo hasta tocar el principio de mis muslos, siempre por encima de mi falda. Me fue acariciando mis muslo, recorriéndolos, introduciendo su mano hacía el interior hacia mi entre pierna. De nuevo moví mi brazo hacia atrás pero me detuve, no os puedo explicar el por que, quizás sería por que quería sentir asta donde llegaría su acción.

Me empezaba a gustar, sentía la húmeda de mi rajita, por lo que deje que su mano se deslizara por mis muslos, acariciaba por mi piel encima de mis medias, detenido por la finalidad de la longitud de su brazo volviendo a subir de la misma manera asta pararse en el final de mis medias tocando la liga con la yema de sus dedos. Sentí como me trasmitía su calor a través de la palma de su mano, al subir su mano de mis muslos hacia mis nalgas, empezó a subir mi falda arrastrándola con sus manos. Mi idea no era ser el centro de atención de los demás pasajeros, por lo que rápidamente dirigí mi brazo hacia atrás deteniendo su acción, retirando su mano y deje caer mi falda.

Su otra mano hasta ese momento inmóvil la coloco sobre mi cintura, recorriendo mi muslo hasta sentir como introducía hasta tocar mis nalgas, posándola sobre mis braguitas. Le deje hacer pues sabía que inútil resistirme, asimile la situación pues todavía me quedaba un rato asta llegar a mi destino y solo me quedaba disfrutar. Se acerco aun mas hacia mi, sintiéndolo bien pegado a mi por detrás, note como coloco su bulto bastante prominente contra mis glúteos, su respiración agitada sobre mi oído, muy cerca de mi rostro.

Una de sus manos recorría mi muslo, recorriéndolo primero desde atrás para girarla e introducirla por la parte interior de mi muslo hacia mi ingle, rozando levemente mi vagina por encima de mis braguitas ya bastante húmedas, me fue recorriendo mi entrepierna tocando levemente mi vulva, frotando muy suavemente en círculos, aprovechaba el traqueteo de las vías para frotarme con bastante insistencia. No se como explicarlo pero tuve un orgasmo bestial en ese momento, no pude resistirme por mucho que aguante.

Nada más sentirlo sin apenas controlarlo, eche mi cuerpo hacía atrás casi por inercia chocando mis nalgas contra el bulto, este aprovecho la situación también para sujetarme por mi vientre fuertemente contra el, para frotarse contra mis nalgas descaradamente. Me sentí bastante avergonzada, aunque he de reconocerlo aun mas excitada que antes, pero esa sensación de haber echo algo prohibido me calentó aun mas. Levante mi vista hacia delante, primero temía haber sido descubierta, aunque a estas altura ya daba lo mismo.

Las personas que se hallaban en el vagón algunos estaban dormidos, otros estaba exhorto entre la música, las charlas o en sus pensamientos. Gire mi cabeza hacia atrás, fijando mi vista en varios chicos que estaban pendientes de nuestra acción, me quede sorprendida pues uno de ellos se tocaba por encima del pantalón su bulto, empecé a sentir mucha excitación, aunque he de admitirlo me atraía esa sensación y el morbo.

Creí que hay se acababa todo cuando comenzó de nuevo, su mano izquierda la cual seguía introducida debajo de mi falda, la poso sobre mi vagina comenzando a frotar mi vulva, por sus movimientos lentos hacia mi ingle reflejaba la búsqueda de la costura de mis braguitas, alcanzándola e introduciendo sus dedos por debajo, note sus yemas como empezaron a recorrer mis labios vaginales hinchados por la excitación, produciéndome un escalofrío por lo que tuve que morderme mis labios por no emitir algún gemido y delatarme.

El cercanía volvió de nuevo a hacer un movimiento brusco, perdí el equilibrio por la postura, por lo que tuve que agarrarme rápidamente con mi brazo izquierdo al pasamanos del techo, mientras que con la otra me tuve que sujetarme fuertemente al pasamanos que estaba en el respaldar del asiento. Mientras el chico seguía acariciándome con su mano izquierda en el interior de mis braguitas mi vagina, sus dedos se introducían fácilmente gracias a lo mojada que estaba, recorriendo mis labios vaginales, resbalando por lo húmedos que estaban e introduciéndose fácilmente. Sin parar en su acción coloco su mano directamente encima de mi hombrigo sobre mi suéter, introduciéndose por debajo de este notando como sus dedos desnudos rozaba mi piel, que placer me estaba produciendo. Eche mi cabeza hacia atrás, rogándole que se detuviera, pero se notaba que el chico disfrutaba con mi disfrute.

Su mano la fue deslizando por debajo de mi suéter, recorriendo mi vientre hacía mis pechos, chocando con la aureola de mi sujetador. De nuevo el vagón hizo un movimientos brusco (me acordaba de la familia del conductor mas de una vez), aprovecho el chico para abusar aun mas de mi, al notar como tiro de mis braguitas hacía abajo dejándomela a medio muslo, haciéndome sentir desnuda. No os puedo decir que no quería, pero quise sentir algo más que su mano en mí, aunque temí ser sorprendida por algún conocido. No se detuvo ni cuando el cercanía llegaba a una nueva estación, para relevar a los pasajeros.

Me sentía muy excitada pues mis bragas permanecían a medio muslo, su mano permanecía acariciando muy suavemente mi vagina, frotaba mi vulva con su dedo. El sentir como estaba siendo acariciada mis desnudas nalgas, mientras me pellizcaba mis glúteos era fantástico, y se acentuaba mas cuando empezó a recorrer la rajita de mi vagina con mi culito, acariciando este mi ojete. Era la atracción de ese día, me sentía observada. Me hizo salir del trance, al sentir como presionaba sus dedos suavemente mi clítoris introduciendo sus dedos dentro.

Esta sensación era la que me hace buscar en cada viaje, cine o cualquier sitio público una mano que me pueda satisfacer, esa sensación de ser manoseada o acariciada tanto si es consentido o no es enormemente satisfactorio, no os puedo explicar por que. La respiración se me acelera, el pulso se me dispara, disfruto en silencio.

Sentía como sus dedos me taladraba, como me penetraba sentía como presionaba sin fuerza, hundía sus dedos en mi vagina con movimientos muy lentos pausado sobre mi vulva, frotándome en círculos, rápidamente dirigí mi mano hacia mi entre pierna pues sentía como me venia un nuevo orgasmo, tan intenso como el anterior, presione con la palma de mi mano sobre la suya sintiendo como me corría e intruso sentí como recorría mis muslos.

Eche mi rostro hacia un lado dejando caer mi cabeza sobre mi brazo que estaba sujetándome al pasamano del techo, tuve que morderme el brazo para poder silenciar mis gemidos, mi placer por el orgasmo alcanzado, cerré mis ojos pues era tal el estremecimiento que me causo que casi me caigo.

El manoseador se detuvo, dejándome con las bragas a medio muslo mientras me sentía bastante satisfecha, en segundos desapareció ese intruso que durante todo en trayecto me estuvo trabajando. Como pude trate de acomodar mi falda, mi suéter y mis bragas. Me sentía como si hubiera corrido un maratón pues mi respiración estaba muy acelerada, y estaba muy nerviosa.

Nada más girarme mi agresor se había bajado sería su parada, me dejo con mi vagina irritada de los orgasmos producidos, con mi brazo amoratado por los bocados que me di por silenciar mus gemidos.

Por la megafonía anuncio mi parada, por lo que rápidamente atravesé como pude la maraña de personas hasta llegar a la puerta, aprovechando algunos para manosearme a su paso. Las puertas se abrieron, bajándome para dirigirme hacia los aseos y después buscar a la persona que debía de recogerme.

Una vez acabe mí jornada laboral regrese a casa pero algo decepcionada pues mi jefe me llevo en su auto. Espero que os haya gustado, si queréis que siga contaros me lo decís pues tengo una que fue con una chica. Aquellos que quieran contarme, cualquier cosa os dejo mí email: susanabix@hotmail.com

1 comentario:

Giancarlo Rivera dijo...

Buen relato, yo tambien escribo relatos,ojala me agreges para enseñartelos, soy Giancarlo Rivera.